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Xochitepec, Morelos.- A sus 4 años, Katherin padece una rara enfermedad llamada “púrpura trombocitopénica idiopática”, que destruye las plaquetas de su organismo, por lo cual su abuelita teme por su vida debido a que no cuenta con recursos para recibir el tratamiento que requiere.

Katherin lleva dos años luchando con esta rara enfermedad, que de no tratarse adecuadamente puede derivar en leucemia, lo cual es cáncer en la sangre.

Alicia Vázquez Ocampo, abuela de la pequeña, pide apoyo a la gente para poder salir adelante, ya que está a cargo de Katherin, así como de otras dos nietas: Lesly de 12 años y Kimberly de 8.

En su humilde vivienda, ubicada en la colonia Loma Bonita de Xochitepec, compartió que su hija (la mamá de las tres niñas) hace más de tres años las abandonó, sin que hasta el momento sepa dónde está. 

“Todo iba bien, en lo que cabe, hasta que un día la chiquita comenzó a ponerse mal. La llevé al doctor y no detectaron nada, pero meses después su estado de salud empeoró y comenzó a sangrar mucho y constante, por lo que tras varios estudios detectaron que se trataba de “púrpura”, un extraño padecimiento que afecta la sangre.

La pequeña fue atendida en el Hospital del Niño y el Adolescente Morelense (HNAM) y gracias al Seguro Popular no ha pagado nada, sin embargo, su temor es que al cumplir Katherin 5 años la cobertura del Seguro ya no es total y la abuelita deberá pagar una parte del tratamiento.

“Mi niña pronto cumplirá los 5 años y los doctores me han dicho que necesita una operación, pero se la harán dentro de seis meses; en ese tiempo ya tendré que pagar y no tengo dinero, esa es mi preocupación, por eso pido la ayuda”, dijo.

La señora Alicia no tiene un trabajo fijo, pues lava y plancha ropa ajena, y hace el aseo en casas para obtener dinero y sacar adelante a su hijo de 14 años y a sus nietas.

“No es fácil, pero no tengo opción. Soy lo único que ellas tienen, de una u otra forma tenemos que salir adelante”, afirmó.

Recordó que cuando su hija se fue de la casa, Katherin tenía apenas siete meses de haber nacido; “aún no estaba registrada y cuando se puso mal en el hospital no la querían atender porque no tenía acta de nacimiento. Fue muy complicado, aunque al final la pude registrar, pero como mi hija, aunque en realidad es mi nieta”, finalizó.

Por: MARCELA GARCÍA
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