Año con año, el 12 de diciembre miles de personas llegan a la Basílica de Guadalupe y en su camino alimentan a perros callejeros que los siguen hasta la llegada al recinto. Estos canes fueron nombrados como “perros peregrinos” por las asociaciones protectoras de animales que detectaron este fenómeno.

 

Sin embargo, las personas después de cumplir su manda religiosa, regresan a sus hogares, lugar donde los perros ya no son bienvenidos y quedan varados a las afueras de la Basílica.

Por tal razón, diferentes asociaciones protectoras de animales han empezado campañas para rescatar a los perros que se quedan en esa situación, ya que para algunos comerciantes resultan molestos e incluso llaman al antirrábico para que sean sacrificados.

Mundo de Patitas A.C., es una de las asociaciones de rescate animal que desde hace cinco años ha procurado a los canes de la Basílica y asegura que las autoridades eclesiásticas han solicitado, en otras ocasiones, que la delegación lleve unidades antirrábicas para recoger a los perros.

La asociación hizo un llamado para que la gente adopte un perro peregrino o que realicen donativos en especie a su Acopio Navideño del próximo 17 de diciembre en el Parque México, colonia Condesa.