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CUERNAVACA, MORELOS.- ¡Sentimos muchísimo miedo!, expresó una mujer, vecina de Las Guacamayas en la colonia Lomas de Palmira, luego que la noche del domingo una fuerte lluvia sorprendió a esta vecina, que junto con sus sobrinos se refugiaron al interior de su  hogar y fueron momentos de mucha angustia cuando en la corriente de la barranca, que delimita con su domicilio se oían cómo las piedras, troncos de árboles y otros artefactos pegaban contra su pared.
     “Creí que tiraría mi barda, entraría el agua y nos ahogaríamos”, dijo con mucha angustia la joven mujer
Laura Nájera Gómez y sus tres pequeños sobrinos esperaban lo peor y sólo les quedo encomendarse al ser supremo.
Los minutos pasaban muy lentamente y comentó: “Pienso que fue como una hora de estar esperando que terminara de pasar la corriente de agua atrás de mi casa, mis vecinos me hablaron por teléfono y me pidieron que me saliera, que posiblemente podría sucumbir mi pared, por lo fuerte de la corriente y los objetos que arrastraba, pero me resistí a salir porque estaba demasiado oscuro y las calles afuera de mi casa eran unos ríos y también era peligroso”.
“Ya pasada la tormenta pude cerciorarme que la calle que cruza arriba de esa barranca la sobrepasó y seguía corriendo mucha agua sobre ella, de hecho, los carros en ambos sentidos tenían que regresarse por donde llegaban ya que si seguían adelante la corriente los podría arrastrar, eso ya pasó una vez, hace cuatro años también la corriente como esta vez era muy fuerte y se llevó a un carro con todo y sus tripulantes, los cuales perecieron”, aseguró
Uno de los problemas que tiene esta barranca es que desemboca hacia otra, en ese punto convergen las barrancas de Las Guacamayas y de Palmira, esta última viene con más fuerza en su caudal y no deja que se junten las aguas.
Este efecto hace que la barranca de Guacamayas no pueda juntarse con las aguas de la barranca de Palmira, por ello se desborda y arrastra tantos objetos como le es posible.
En el lugar nos pudimos percatar de que había mucha basura y efectivamente muchos troncos y piedras regadas por la zona, por lo que se hace un llamado a la población a no tirar basura.

jRestos. Piedras, troncos, botellas y basura quedaron en la barranca, luego de que la corriente creció en Guacamayas.

jRiesgo. Muchas viviendas se encuentran al filo de la barranca, y cuando se viene la crecida, el agua choca de lleno contra las casas.

jNivel. El agua rebasó el límite y llegó hasta donde se encuentra el auto rojo, poniendo en riesgo a las familias.

jAtiborrada. Los restros de piedras y basura quedaron a un lado de la barranca, lo que impidió el libre cauce del agua.

jSaturadas. Alcantarillas lucen repletas de restos de maleza y ramas, lo que también contribuyó a la inundación.

 

Por: Luis Flores Escobedo /  luis. [email protected]