El Papa Francisco asistió hoy aquí a una funcionaria de la militarizada policía de Carabineros que cayó de un caballo cuando se dirigía a un almuerzo en la Casa de Retiro del Santuario Nuestra Señora de Lourdes.

El pontífice se subió al “Papa-móvil” en una de las calles principales de esta ciudad, capital de la Región de Tarapacá, y comenzó a avanzar hasta que el caballo, al parecer, se asustó con los gritos de la gente y lanzó a su jinete al suelo.

El vehículo del Papa incluso debió esquivar al caballo y a la agente policial para evitar un accidente de mayor gravedad, luego de lo cual Francisco pidió detener el móvil para constatar en persona el estado de la funcionaria.

El obispo de Roma caminó unos metros con sus guardaespaldas hasta el lugar donde cayó la jinete y constató el estado de salud en que se encontraba la agente de Carabineros, quien fue subida a la ambulancia de la comitiva papal.

Fue el propio Papa quien pidió al chofer del vehículo que se detuviera para conocer el estado de salud de la funcionaria policial, cuya identidad se desconoce.