EN LO que toma forma de juego de fuercitas, tal parece que el factor económico empezó a doblar al sanitario ayer mismo, a través de una nueva escalada de la actividad comercial y social en varias latitudes.

Es el caso del tratamiento oficial y social a la pandemia por COVID-19, en el que ya no sólo se vio un diferendo entre la postura federal y la de Jalisco, sino incluso entre la federal y la políticamente afín CDMX.

Alias, si en algún momento se pensó que la administración de AMLO, a través del doctor López-Gatell, tenía el control para el manejo sanitario del ya viejo-nuevo coronavirus, ahora se ve que cada quien tira por su lado.

EN MORELOS ayer se dieron visos de aquella figura de “¡rompan filas!”, como cuando en la escuela primaria daban esa orden y cada chamaco agarraba desaforado en cualquier dirección a libre albedrío.

En esta bendita tierra tlahuica ciertamente no hay poder humano que impida que lo mismo en algunas zonas de Jojutla, Zapata, Xochitepec o Huitzilac… algunos pobladores hagan vida como si ningún riesgo corrieran.

Lo anterior, por necesidad, voluntarismo o confusión sobre aquellos mensajes que se emiten a nivel federal y/o la interpretación hace por acá cada autoridad. Como sea, se ve más dinámica social… y peligro.

UN BOTÓN de muestra de la confusión que puede causar la diferencia entre los mensajes federales y locales es lo que reporta el “Mapa de casos confirmados activos por entidad federativa de residencia”. Verán:

En este documento se categoriza cada entidad en colores de tenue a intenso donde el problema es de leve a mayor; es decir, en razón del número de personas contagiadas vigentes se establece la calificación.

Si ese reporte se presentara no por número absoluto de casos, sino por tasa por cada 100 mil habitantes, por ejemplo, tal vez estaríamos en un color más fuerte y, tal vez, un poco más preocupados que hoy.

POR CIERTO, si se desata la movilidad, como ayer en el CDMX, es obvio que podremos tener más visitantes de allá y que haya locales que van y vienen, con el factor de riesgo que ambos casos implican.

Por: E. Zapata / opinion@diariodemorelos.com / Twitter: @ezapata1