AHORA QUE ya empiezan a perfilarse muy afanosos los aspirantes a candidatos a diputados, alcaldes y síndicos para cumplir la voluntad del pueblo de 2022 a 2024, vale recordar un caso de grado extraordinario.

Viene la remembranza oportuna porque de la elección de candidatos depende el futuro de Morelos en sus gobiernos municipales y entre los que crean o modifican las leyes que han de normar nuestra vida diaria.

Y es ahí donde se recuerda el extraño caso de Alfonso Miranda Gallegos, un hombre del sureño municipio de Amacuzac que pudo estar en funciones actualmente, de no ser porque está encarcelado.

ESTE PERSONAJE había sido edil y diputado local con un estilo voluntarioso en grado de prepotente, siendo de fama pública su relación familiar con Santiago Mazari Miranda, mejor conocido como “El Carrete”.

De cierto la relación consanguínea de Alfonso con Santiago no implicaría por sí sola que compartieran actividades antisociales, pero el primero fue detenido el 6 de mayo de 2018 en vísperas de elección.

Alfonso concursó y ganó la alcaldía de Amacuzac por la alianza Juntos Haremos Historia con Morena al frente; sin embargo, las acusaciones de delincuencia organizada, contra la salud y secuestros le impidieron asumir.

A SABER, Miranda Gallegos ha superado las acusaciones de delitos contra la salud y delincuencia organizada, quedándole pendiente la de secuestro de un empresario, por lo que continúa detenido en Durango.

Tras todo lo anterior se han sucedido diversos hechos violentos en la región sur probablemente relacionados con los Miranda y Mazari, lo que hace pensar qué puede resultar en las próximas elecciones de junio.

Se han ido dos de tres años que Miranda Gallegos debió gobernar Amacuzac y el futuro se presenta ya en el proceso de selección de candidatos a esa presidencia municipal, que el convicto no tiene lejos…

EN LOS 140 días que quedan para la jornada de votación, tal vez valga pensarle dos veces antes de definir a quiénes se elegirá para gobernar los municipios de Morelos, y evitar extraños casos como el de Miranda Gallegos.

Por E. Zapata / opinion@diariodemorelos.com / Twitter: @ezapata1