EN LA vertiginosa sucesión de hechos y noticias sobre los efectos de COVID-19, pudo pasar como uno más en Morelos el arribo del primer embarque de vacunas, pero en realidad es positivamente extraordinario.

De cierto, hasta el martes reciente habían sido 10 meses en los que la tarea contra el virus había sido administrar sus efectos, no porque no se quisiera hacer otra cosa, sino porque realmente no había alternativa.

Sin la menor duda, la llegada del biológico de Pfizer-Biontech a Morelos ha de ser la mejor noticia estatal de todo lo visto el año pasado y tal vez de lo que habrá de darse en este 2021 si continúan los embarques.

HASTA ESTA semana todo con relación a COVID había sido prevención incierta y nulo ejercicio contundente; sin embargo, la novedad no da para echar campanas al vuelo, pues esto último tardará muchos meses.

La distribución del medicamento antiviral a por lo menos 10 hospitales de la red que atiende esta enfermedad en Morelos, en proporción de poco menos de 10 mil dosis, es un esbozo de algo de valor descomunal.

Desacelerar la tendencia de más de 100 nuevos contagios cada día, al igual que bajar el índice de defunciones diarias que está sobre los dos dígitos, deben ser los primeros efectos de un futuro halagüeño para todos.

LA APLICACIÓN del antiviral, ahora al personal médico que atiende en forma directa a los contagiados, y luego a la población de mayor riesgo, tendrá que ser acompañado de la responsabilidad social.

A fin de que ese esperado largo periodo para frenar la tendencia sea menos prolongado, será necesaria la aceleración y profusión del ritmo de vacunación y que el ciudadano cumpla con las medidas sanitarias.

Es decir, que a la paulatina aplicación de la vacuna se sume el uso de cubrebocas y las otras medidas conocidas, porque dicen expertos que ni aún vacunadas las personas infectadas dejan de ser agentes de contagio.

POR TODO lo anterior y, sobre todo, por lo que puede venir a partir de aquí, es que el inicio de la fase de vacunación quedará en la historia de Morelos como un aliciente en medio de un sinfín de insatisfacciones.

Por E. Zapata / opinion@diariodemorelos.com / Twitter: @ezapata1