SI en la Legislatura LIII pudo cuajar la figura del “fiscal carnal”, nada hace dudar que la que está en funciones puede ser igual, habida cuenta de los afanes de algunos diputados en este tema en especial.

Mucho se ha acusado a los actuales fiscales Uriel Carmona (general) y Juan Salazar (anticorrupción) de proteger la administración de Graco Ramírez, pero infelizmente no ha pasado de declaraciones airadas.

Es decir, a algunos diputados no les complacen Uriel y Juan, y quieren nuevos fiscales que, por mandato legal, tienen que tener una primera palomita del Ejecutivo y, mejor aún, la venia de ellos, los diputados…

EN otro rubro del tema “carnal”, ahí tienen dos nombramientos que pueden ser emblemáticos de intereses en el mismo Congreso local, a través del padre de una diputada y el hermano de otra legisladora.

La diputada Cristina Sánchez quiso suavizar que su padre Gerardo fue nombrado Jefe de Adquisiciones con el argumento de que ya había trabajado en el Congreso, pero ascendió justo ahora de puesto y salario.

Provoca suspicacia sobre la rectitud de la LIV Legislatura la inclusión de Arturo Mazari Espín como titular de la Upemor, y de Fabiola Urióstegui, en el Instituto de Crédito… y hay otros casos “carnales”.

POR la misma ruta de colocación de funcionarios “carnales”, luego de que el PRI dejó de ser gobierno estatal fue acusado de que había colocado a un incondicional-tapadera en la Auditoría Superior de Fiscalización.

Luego de que el PAN encabezó el gobierno estatal también fue señalado, por tener un auditor a modo; se fue el perredismo del gobierno y ahora también se le acusa de tener auditor “carnal”.

Dicen, los que dicen que saben, que lo que hoy está haciendo el Legislativo es otra pincelada de “gatopardismo”, con la pretensión de cambiar de auditor para seguir igual controlando esa arma de presión.

A todo lo anterior, no acaba de cuajar la promesa de que a partir de ya se acaba la corrupción en nuestro país, sobre todo entre quienes han blandido la bandera lopezobradorista en público, pero en corto van al revés.

Por E. Zapata / opinion@diariodemorelos.com / Twitter: @ezapata1