DE PRONTO a un tal Jorge Argüelles se le cayó el teatrito de una encuesta “patito” o lo que le sigue, en donde según encabezaba con cifras formidables para convertirse en candidato del PRI a gobernador.

En vano el show de que andaba con la güerita Belinda, la que vino a dar show tras el sismo, y que prácticamente se llevaba de piquete de ombligo con Manlio Fabio Beltrones; lo batearon en las candidaturas tricolores.

Alias, luego de andar presumiendo compromiso con el PRI y recibir un descolón, salió con el típico “chapulinazo” declarando sus amores a “Juntos Haremos Historia”, sobre todo por Cuauhtémoc Blanco Bravo.

POR CIERTO, el tal Argüelles V. hasta había hecho una organización para cuyo nombre se quebró los sesos: “Fundación Jorge Argüelles”, y desde ahí se había querido ostentarse como el hombre esperado por el PRI.

Y ahora que anda a la cola de Morena-PES-PT sigue en la mascarada, incluso asegurando voz en cuello que en esta empresa se le debe un dinero, para lo cual se le espera aquí y que demuestre de qué habla…

A saber, Argüelles fanfarroneó con un asistente que aquí se le habían escondido sus dineros sin poder siquiera clarificar por qué concepto. En una de esas quizá no se entró que su asistente le hizo la “jugada”…

PRIMERO FUE Pedro Ferriz de Con quien vio difícil lograr el número de firmas ciudadanas para ser candidato independiente a la Presidencia de la República, y emprendió una cruzada que no le benefició en mucho.

Recién Jaime Rodríguez “El Bronco” y Armando Ríos Píter “El Jaguar” montaron en santa ira porque sumaron firmas “patito” y prácticamente están fuera de la boleta electoral que se utilizará el 1 de julio próximo.

Guardadas proporciones, el suspirante independiente a alcalde de Cuernavaca Luis Flores se montó en la moda y hasta ahora que le dieron palo salta a reclamar que la app para recabar firmas es “chafa”.

VISTO ESTÁ que en materia electoral la vía alterna a los partidos políticos, es decir la de “independiente”, va que vuela para un rotundo fracaso, y ni modo de achacarle ello al siempre re-silbado árbitro electoral.

Por E. Zapata / [email protected] / Twitter: @ezapata1