NO está tan fuera de lugar el sobrenombre de ‘Juntos Haremos Histeria’, en lugar de Historia, a la coalición de los partidos Morena, Encuentro Social y del Trabajo, por los jaloneos que se traen aquí

Es obvio que el senador licenciado Rabindranath Salazar quedó muy dolido al ser desplazado por Cuauhtémoc Blanco rumbo a la gubernatura, pero ese ardoroso sentimiento no tiene exclusividad.

En el seno del PAN también cunde la histeria por el virtual agandalle del líder tlahuica Martínez Terrazas, que mete en lista para elección a los hermanos y provoca que se le vengan encima los azules damnificados.

SIN estar desligado del todo del Partido Revolucionario Institucional, el movimiento Antorcha Campesina aprovecha la temporada electoral para amenazar con castigar al gobierno si no le cumple las exigencias.

Son rescoldos del añejo esquema con el que en tiempos de la no alternancia un grupo social cotizaba su apoyo electoral a cambio de canonjías, más que derechos, a través de la queja institucionalizada.

Para mal de algunos, el corporativismo ya no resulta tan efectivo ni rentable; es decir, ya no hay garantía de ese voto y sí, por el contrario, la duda razonable de qué tan válida es la profesión de la queja callejera.

ADELANTADO a su tiempo, el ex casi todo Fernando Martínez Cué, hace rato tiene el título como el más activo trapecista de la política, y ahora en tiempos donde prolifera la práctica, él confirma el liderazgo.

Al empresario heredero se le recuerda su paso del PRI al PAN, de aquí al PRD y de éste al PRI otra vez, pero hete que está ante la posibilidad de pegar otro brinco, al Partido Encuentro Social, hacia allá va el viento.

Diría el ex rector de la UAEM Alejandro Vera “yo y mi circunstancia” a manera de eufemismo para justificar su volátil postura sobre lo que un día decía y al otro cambiaba de parecer. A la basura los principios ideológicos.  

AUNQUE estamos en intercampaña, qué generosos andan por cualquier rumbo de Morelos los “suspirantes” o ad láteres de los mismos, tratando de congraciarse con los que en otro tiempo no ven…

Por E. Zapata / [email protected] / Twitter: @ezapata1