EN MEDIO de sus dolores y molestias, pacientes y trabajadores de la delegación Morelos del ISSSTE mascullan para reconfortarse que “¡No hay mal que dure 100 años!”… ni delegado que deban soportar más.

No queda mucho para que se vaya el delegado Jorge Schiaffino Pérez, señalado de una amplia gama de negativos, desde la mala atención a derechohabientes hasta maniobras truculentas en la administración.

Si no por comisión, por omisión también se lleva una carretada de recuerdos no gratos el director nacional Florentino Castro, por no controlar las manos a su ahijado político en la delegación del Instituto.

ENTRE LAS historias tenebrosas del ISSSTE en Morelos, que seguro le costaron el repudio al partido gobernante en las elecciones del 1 de julio, están las relacionadas al viejo truco de exprimir las contrataciones.

Una versión monda y lironda es que un personaje oriundo de Pachuca, Hidalgo, es quien se ha encargado de hacer jugosamente productiva la entrega de contratos a proveedores de materiales hasta de limpieza.

Por supuesto que de esas jugadas no escaparía el rubro de Servicios Subrogados como rayos X, tomografías, endoscopías y otros estudios especiales en los que salen beneficiadas algunas empresas privadas.

MIENTRAS SE multiplican las quejas de derechohabientes del ISSSTE en Morelos por trato de insensible a despótico y por la carencia de medicamos, no faltan las ceremonias de relumbrón para lucimiento.

Hace no mucho incluso trascendió la versión de que para celebrar su cumpleaños, el “patrón” ordenó una “coperacha” entre jefes de área y directores de hospitales… y cuidadito con el que no aflojara el billete.

Quizá sin querer, en su asistencia al festejo, el director general Florentino Castro se recreó en el jolgorio a costa de los empleados que por supuesto no quedaron muy felices, blanco de probables represalias.

NO HACE mucho el candidato priista a la Presidencia José Antonio Meade dijo: “No tengo cadáveres en el clóset”. Para el caso del ISSSTE en Morelos valdría preguntar si ¿puede presumir de no tener su guardadito?

Por E. Zapata / [email protected] / Twitter: @ezapata1