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HOY QUE está ‘desenchufado’ del dinero público, el ex diputado federal y ex alcalde de Temixco, Javier Orihuela, se pone la cachucha de activo ambientalista… a ver si en el ’18 se ‘reenchufa’ al presupuesto.

Orihuela García tiró cientos de toneladas de basura en un socavón de su tierra que aún no han podido ser retiradas, y también dio la espalda al fracasado plan de generar gas-combustible en el tiradero de Tetlama.

Orihuela García anda preocupado por la contaminación del Apatlaco y culpa a los gobiernos estatal y municipales, pero ni cuando fue alcalde o diputado federal le hizo mucho ruido; de hecho, fue de los más flojitos.

EN MISMO tema de la contaminación ambiental, habrá que esperar con paciencia los resultados del endurecimiento en las normas de verificación vehicular, ordenado por la Comisión de la Megalópolis.

Alias, las seis entidades del centro están en lo mismo, pero no es igual para todas; en Morelos no opera el ‘Hoy no Circula’, por tanto eso de las calcomanías de diferentes colores viene a ser un mero trámite.

Más aún, la falta de reglamentos municipales que castiguen a quienes se pasen por el arco del triunfo la verificación da pie a tomar a la ligera el plan regional para evitar problemas de salud, circulación, etc., etc.

POR CIERTO, en caso de haber, sería una excelente acción contra la contaminación conocer cuándo, cómo y dónde funcionan los centros de recolección y manejo de baterías de autos y pilas no reciclables.

Además, todos los morelenses y hasta la madre naturaleza agradecerían que los aceites quemados de vehículos automotores y los de las cocinas tuvieran uno o muchos lugares donde ser recibidos y manejados.

Hablar del eterno anhelo de que no existan tiraderos de basura a cielo abierto tal vez ya sea mucho; al menos valdría evitar la plaga de bolsas y recipientes de plástico en zonas como el Cañón de Lobos de Jiutepec.

OTRO FRENTE de lucha contra la contaminación serían muchas casas y fábricas que usan gas LP y combustóleo en sus tareas; sin embargo no falta la oposición al gas natural, porque no se les pide santo permiso.

Por E. Zapata / [email protected]  /  Twitter: @ezapata19