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AHORA SÍ que ‘haiga sido como haiga sido’, los profesores jubilados exigen cobrar un ‘apoyo’ que varias administraciones estatales les habían dado, sin importarles cómo ni de dónde tenga que salir el dinero.

Y es muy probable que al menos en esta ocasión lo logren, a su pesar de la Reforma Educativa, pero antes de ello será necesario un arduo trabajo de negociación que ayer tuvo un primer avance en la CDMX.

Mientras en Cuernavaca ex profesores y simpatizantes políticos hacían volanteo, en la capital de la República el líder nacional del sindicato magisterial y el gobernador de Morelos arrancaban las negociaciones.

POR UN lado, no falta razón al profesorado que pondera su historia de entrega a la cátedra y su proclividad a enfermar en razón de su avanzada edad, pero  no puede o no quiere ir más allá de sus razones.

Enfrente, la autoridad estatal tampoco carece de razón al decir en términos simples que tomar dinero del presupuesto para entregar ese ‘apoyo’ equivale a cometer el delito de desvío de recursos públicos.

Ahí junto, el ciudadano común es amenazado de ver interrumpido su tránsito y oportuna realización de actividades porque la forma más efectiva de los líderes para escandalizar es afectando a gente ajena.

AL MENOS ayer mismo, el líder nacional magisterial Juan Luis de la Torre y el gobernador Graco Ramírez acordaron dialogar en busca de opciones para superar el conflicto, pero condicionadas a la legalidad.

Línea 1 es apelar, por enésima vez, a la generosidad de la Secretaría de Hacienda federal para que saque de donde sea y se pague el apoyo a los jubilados de manera excepcional, en suerte de arreglo político.

En la línea 2 el conflicto toma otra dimensión: la federal Secretaría de Educación Pública sostiene una postura clara, no hay marcha atrás a la Reforma Educativa, y el ‘apoyo’ demandado no está en ese terreno.

VOLANTEAR QUE ‘Es indecente arrebatarle $3,800.00 a quienes más lo necesitan, para desviar ese recurso a sus intereses personales y políticos’ no es discurso de maestros, sino de oportunistas de la política.

Por E. Zapata / [email protected].com /  Twitter: @ezapata19