compartir en:

EL POETA Javier Sicilia y voceros de la UAEM están aferrados a que salgan 150 cadáveres de las fosas de Tetelcingo, porque dicen que policías dijeron que esa era la cifra, pero dan información a medias.

En la tarjeta de marzo 28 de 2014, el comandante Constantino Salas informó que personal de la Fiscalía le dijo eran 150 cuerpos, y que el dueño del panteón Socorro Tlapala le dijo que sabía que eran 150.

En declaraciones ministeriales del 24 de noviembre de 2015, de quienes dijeron que eran 150 no hay dato veraz del casoi, sino por el contrario un reconocimiento de que todo fue de dichos y oídas, así:

 del sector 2 de Cuautla, Humberto García, y el director de Salud municipal, Gonzalo Sánchez, coincidieron en que ni ellos ni su mando contaron los cuerpos que, supieron, iban a ser inhumados.

“TELÉSFORO me dijo a mí que le dijeron que se trataba de un aproximado, sin embargo fue un dato que no pudimos corroborar (…) policía municipal solamente estuvimos 30 minutos o menos sin recordar con exactitud”.

Alias, estando tan enterados como se presume, el poeta Sicilia y sus adláteres más bien parecen empeñados en que de todo lo malo que de suyo tiene el caso Tetelcingo, la imagen hacia el exterior sea aún peor.

LO MÁS probable será que de los 118 cuerpos inicialmente enterrados saquen 116, porque el de Wenceslao fue entregado en diciembre del ’14 a su familia; otro también se entregó, pero habrá que abundar:

De los 116 mencionados, se tiene que 8 carecen de carpeta de investigación por morir en hospital por causas no violentas; tal vez de los 15 sacados hasta ayer, el que resultó sin carpeta sea de este grupo.

También puede ser que aparezcan literalmente restos de 3 personas de las que no se tiene carpeta y que aparte de los 8, fueron donados en su momento a instituciones educativas para docencia en Medicina.

LA EXIGENCIA de que haya 150 cadáveres en Tetelcingo parece un despropósito, comprensible en base al dolor y llevado al exceso por actos de protagonismo, que aporta poco a la razón de los hechos.

Por E. Zapata / [email protected]  /  Twitter: @ezapata19