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LA SABIDURÍA popular dice que doña Impunidad es la madre del Delito, cosa que no aplica solo para cualquier ciudadano so pretexto de que no se sigue el “debido proceso”, sino también va para funcionarios.

Esto último aplica para la detección y difusión de evidencias claras de fraudes entre ex integrantes de ayuntamientos, pasan quienes pasan los años y no se ve sanción. Si no se castiga ¿por qué no seguir robando?

En una revisión simple de la historia reciente no pasan de cinco casos de ex funcionarios puestos tras las rejas por encajarle las uñas a la tesorería municipal. Alias, las arcas siguen abiertas a todo tipo de pecadores.

SI NO hay castigo a los que, por ejemplo, elevan su nivel económico y no pueden explicar cómo gastan el erario, más difícil será que caigan las empresas beneficiaras de acuerdos turbios con servidores públicos.

Qué pensar, por ejemplo, de empresas como la denominada Grupo Comercial Capami, que lo mismo tiene un contrato de casi $2 millones en Coatzacoalcos, que otro de publicidad por 34 mil 800 en Cuernavaca.

Hace inferir privilegios ilegales que esta compañía maneje con igual facilidad productos tan disímiles como los arriba descritos, además de pinturas, galletas, anticongelantes, audífonos, memorias ram, algicidas…

PEOR AÚN: ¿es posible que un alcalde corra ilegalmente a dos-tres o más de sus colaboradores cercanos en la recta final de su trienio, para que demanden y al cabo de algún tiempo ganen jugosos juicios?

Alguien puede hacer algo para evitar que un alcalde, también al final de su gestión, acelere la basificación sindical de gente de su confianza, sin importarle que su sucesor va a cargar con una nómina más gorda?

Las deudas que ahogan a más de 25 alcaldías de Morelos mal podrían ser consecuencia de alguna o varias de las prácticas arriba citadas, sin que parezca haber instrumento efectivo para castigarlo e inhibirlo.

ANTE LA falta de castigos prontos y firmes contra quienes “queman” el erario y comprometen el futuro de la población, difícilmente se puede esperar que no haya más y más abusos en el ejercicio de gobierno.

Por E. Zapata / [email protected] /  Twitter: @ezapata19