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AL FISCAL Javier Pérez Durón se le hizo bolas el engrudo, y su ‘verdad histórica’ de noviembre del año pasado sobre el entierro de cadáveres en el panteón de Tetelcingo se desvanece y le sale junto con pegado.

Había mandado a decir: “La FGE en caso de considerarlo necesario, solicitará la intervención de (…) Comisión Estatal y Nacional de Derechos Humanos (…) PGR, (…) UAEM, (…)” y ya tuvo que hacerlo.

También había mostrado papeles de que el panteón de Tetelcingo era legal, y este día, a menos de seis meses, los cadáveres empezarían a ser exhumados para inhumarlos, pruebas previas, en otro sitio válido.

POR CIERTO, en una escala de sus constantes y costosas comisiones fuera del país, el senador viajero Rabindranath Salazar se da tiempo partidista para atizarle al candente tema de las fosas de Tetelcingo.

Hasta ya ve a Morelos como pueblo chico, y cual si fuera el señor “Bájate-de-mi-nube” parece jalonear las orejas a la procuradora de la República, Arely Gómez González, para que se ponga a trabajar aquí.

El legislador federal identificado con López Obrador echa tiros contra el Mando Único, pero tal vez tenga que guardarse cómo le fue de forma personal sin esta estrategia de seguridad cuando él fue edil de Jiute.

MAURICIO CHÁZARO y su grupo criminal tenían secuestrados a dos taxistas, habían cobrado 25 mil por otra persona y en el patio de su guarida fue encontrado un cadáver… sin embargo, él fue liberado.

La razón de la penosa historia de “justicia” es que se detectaron anomalías técnicas en su detención; es decir, se antepuso el derecho del acusado al de los ofendidos y la sociedad en general. Cosa de ley.

Generosa con el pillo e insensible con la víctima, a esa ley nadie le cambia los alcances del “debido proceso”, para que esto no siga siendo el truco mediante el cual los criminales reciben boleto a la impunidad.

SO PRETEXTO de la inseguridad que vive Morelos, estos y otros han ido “abaratando” la figura del “juicio político”, que es cosa de echar un ojo al almanaque para ver que por una u otra razón nomás no prospera.

Por E. Zapata / [email protected] /  Twitter: @ezapata19