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UN PELITO de gato-persa significa la multa que le fue impuesta al PRI doméstico por no transparentar la información de sus acciones, que debe ser pública, y de paso, le dio la espalda al sector femenil estatal.

Si se anota que el partido tricolor tiene asignados unos 750 mil pesos mensuales, esta sanción por opacidad resulta menos de la mitad de lo que recibe cada día; por eso, quizá hasta haya sido un costo calculado…

La multa por la que sí respingó y hasta pidió pagar en abonos chiquitos fue la de $9.2 millones por no explicar cómo se gastó el dinero público en 2014. Si este castigo fue por descuido, mal; si fue por abuso, peor.

ABONA POCO o nada la falta de claridad de la Fiscalía General del Estado de Morelos en torno al status de las fosas de Tetelcingo, mientras crecen no solo cuestionamientos sino hasta amenazas.

La promesa del iluminado Javier Sicilia de exhumar los cadáveres de aquel predio de Cuautla, el día 18, no tiene enfrente algún dato que atempere el lance bravucón, sino una penosa especie de mutismo.

Cierto que los tiempos de la justicia no son necesariamente los mismos de la exigencia social, sin embargo entre una y otra posición no se ve elemento alguno que evidencie voluntad de conciliación, sino soberbia.

UN CASO similar al de Morelos sobre la inhumación de personas no identificadas se da en Veracruz, cuya autoridad en medio del vendaval de reproches, tiene el tino de comunicar qué hace y cómo lo hace.

La autoridad ministerial de allá informó a los gobernados que los restos de 80 personas no identificadas son sepultados, previos estudios de odontología, genética, dactiloscopía, antropología, fotografía forense…

Hizo público que por protocolos internacionales esos cadáveres preservados, incluso por años, debieron ir a la fosa, pero que en caso de reclamo hay información suficiente para clarificar. Acá hay dudas.
 
LA FALTA de postura clara, en casos como el de Tetelcingo, da paso libre al imaginario colectivo, que sin palabra que lo contenga hace inferir que incluso entre Ayotzinapa y Tetelcingo hay un parentesco.

Por E. Zapata /  [email protected]  / Twitter: @ezapata19