DEBIÓ ser un error, sí, tal vez eso, lo que provocó que en busca de información de transparencia en el sitio web del Instituto Morelense de Información Pública y Estadística (IMIPE) no se despliega la información.

Quizá no es un error, sino que por el cambio de sede del Instituto está inactiva la “pestaña” dedicada a la transparencia, cosa muy comprensible… si es que ese cambio se ha dado de manera reciente.

Sí, va para un mes de la salida de las anteriores instalaciones y es la fecha en que los especialistas en la materia no han logrado poner a disposición ciudadana esa información. De sus comunicados, ni hablar…

EN más del tema transparencia o, mejor dicho, opacidad, ahí tienen a la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, que so pretexto de una auditoría especial, también es la hora que niega información pública.

En mayo de 2016, hace la friolera de ¡un año y ocho meses!, no por nada el Congreso ordenó una auditoría especial a las finanzas de la UAEM, y hoy aún lo usa de pretexto para ocultar información delicada.

La Entidad Superior de Auditoría y Fiscalización dice que la auditoría está cerrada, pero la UAEM cubre a los contratistas de las obras millonarias en los últimos 20 meses de la gestión de Alejandro Vera.

¿Y qué tal los partidos políticos en la obligación de transparencia? Un mal ejemplo es el Partido del Trabajo, en cuya página lo primero que se despliega es la petición de afiliación a quien visita su página web.

Al final de un laberinto el PT complica y hace cuasi imposible ir a su área de transparencia; del Partido Humanista olímpicamente no hay registro de sitio en Imipe; en el Verde, gracias por esperar y esperar…

La transparencia en el sitio del PSD significa “no found” o no está en el servidor; el caso del PRI Morelos es oootra cosa: “sitio web suspendido por falta de pago”, con esta anomalía se libra de hacer pública su operación.

EN síntesis, lo mismo entre los partidos, la UAEM, el mismísimo Imipe y otros “sujetos obligados”, el espíritu de la rendición de cuentas no es efectivo ante la sociedad, sea por tecnicismos, hoyos legales o malicias.

Por E. Zapata / [email protected] /  Twitter: @ezapata19