“EL que no tenga miedo, que pase a firmar”, dicen que dijo Emiliano Zapata, y eso mismo escribe Fidel Demédicis en busca de juntar 28 mil firmas que le permitan ser candidato independiente a la gubernatura.

No hay relación entre aquello que fue base del superior Plan de Ayala y está pedestre tarea electorera, pero el ex perredista y ex morenista temixquense se monta sin vergüenza con el agregado “Mi firma es para Fidel”.

“Novedoso” también en su oferta, Demédicis anda prometiendo comida tres veces al día a cambio de que lo sigan, educación gratuita (¿?), empleo bien pagado, que nadie muera por enfermedad curable, bla, bla, bla…

ALELUYA, la senadora Lisbeth Hernández Lecona envió un bonito mensaje navideño, y nada de que se le torciera la lengua, como aquel 22 de agosto que dijo:  “… las personas que fallecieron por causa del sobacón…”.

Esta vez los cábulas dirían que si le amarraran las manos quedaría muda o lo que es lo mismo lució como colegiala de educación básica declamando en ceremonia cívica, no de memoria, sino leyendo no bien.

Por el tipo y tono de mensaje, cualquiera podría pensar que doña Lisbeth dejó el centro-izquierda del PRI para acomodarse a la derecha del PAN. Lo cierto es que ya no hay respeto a los principios ideológicos.

EL otro senador, Rabindranath Salazar, ex perredista y hoy feligrés de Andrés Manuel López Obrador, no dejó ir la oportunidad del festejo de  Nochebuena y de Navidad, para ganar simpatías para una candidatura.

Tal vez porque su gurú pactó con la ultraderecha conservadora del Partido Encuentro Social (PES), “Rabín” no le hizo el feo a la fecha de adoración a Dios para promoverse, aunque se le supone ultraizquierdoso.

Alias, los principios ideológicos de partido pueden pisotearse si ello resulta rentable, sobre todo en términos de potenciales votos para la gran lucha del 1 de julio del ’18. Falta ver su lista de promesas al pueblo.

Y otros más, que tiran a la alcaldía de Cuernavaca, hoy trinan contra la partidocracia y sueltan en video todo lo malo que tiene Morelos, pero callan su pasado partidista, sus infectos nexos…, tienen muy poca memoria.

Por E. Zapata / [email protected] /  Twitter: @ezapata19