A DÍAS de que se cumpla un mes de iniciado el periodo para que los aspirantes a senadores y diputados federales independientes capten las firmas necesarias de apoyo, el panorama en Morelos se ve ra-quí-ti-co.

De los nueve aspirantes, todos varones, lo más probable es que si acaso uno, máximo dos, lograrán el mínimo de firmas para que se les incluya en la boleta para concursar en las elecciones el 1 de julio del ’18.

Es decir, el gozo por el avance de la tan disputada figura de las candidaturas independientes parece que se irá al pozo, porque el requisito de firmas es muy alto, porque no sirve la app o por otras razones.

PARA SER candidato independiente a senador por Morelos se requirió a los cuatro aspirantes registrados juntar 28 mil 172 firmas de apoyo cada uno, pero sólo uno suma 8.65% y los otros tres no llegan al 1%.

De los cinco deseos de ser diputado federal sin partido político, sólo uno va en ritmo de juntar el promedio de 5 mil 854 firmas, otro está por caerse, y los tres restantes prácticamente están sin oportunidad.

No ha faltado alguno que se queje de que les pidieron muchas firmas, pero lo contrario habría sido una multitud de candidatos; otro diría que no sirve la aplicación para juntar firmas, pero otros sí han podido usarla.

PARA el caso de los aspirantes a legislador federal independiente por Morelos, difícilmente cuajará el pretexto de que se les pidieron muchas firmas, pues si no llegan a esa cifra, en elecciones sería imposible ganar.

Si se argumenta que la “app” es compleja o no funciona, tampoco sirve de pretexto, habida cuenta de que al menos en el caso de candidaturas a diputado ya hay evidencia de que sí sirvió la aplicación.

Lo que no se ha dicho para el caso de que fracasen los aspirantes sin partido, es que no son suficientemente conocidos por su nombre o imagen, mucho menos por lo que han sido o son capaces de hacer…

EN SÍNTESIS, colgarse la etiqueta de “independiente” para ir en busca de una posición de gobierno no te hace en automático bueno, capaz, confiable, carismático…, y no vale contra ello pretextos de ningún tipo.

Por E. Zapata / [email protected] /  Twitter: @ezapata19