EL diputado local Carlos Alaniz se propone, en otros términos, allanar la defensa de los ciudadanos ante el peligro de la delincuencia a través de una iniciativa que, a la postre, podría resultar nociva en su exceso.

Es decir, el legislador panista busca que el ciudadano víctima de algún criminal no pase a victimario en el ejercicio de su legítima defensa, que por cierto es una muy delgada línea fácil de brincar en situación de crisis.

El riesgo es que mientras la actual legislación parece dar ventajas al delincuente, la propuesta de Alaniz Romero abriría la probabilidad de una virtual justicia por mano propia ciudadana y a la menor provocación.

TAMBIÉN de sangre azul, un grupo de diputados federales está más que echado para adelante en la intención de ponerle trabas al aborto incluso en casos de embarazo por violación, a nivel de atención médica.

El fundamento de la oposición a la interrupción del embarazo es la llamada cláusula de objeción de conciencia que, para los azules, deben gozar los profesionales de la medicina; primero ellos, luego el paciente.

El proyecto está en camino al Senado con una suerte incierta, sobre todo porque no hay predominio ahí de posturas ultraconservadoras que de fondo son quienes están por esta modificación a nuestra ley.

MIENTRAS Alejandro Vera renunció “a medias” a la rectoría –no al salario- de la UAEM para seguir en la grilla, sus aliados tienen que poner la cara, ahora en el Congreso en busca de algún salvamento.

Ya había dicho Vera Jiménez en sus andanzas a la CDMX que lo mismo la Segob que la SEP le limpiarían el desorden financiero cometido en la UAEM, pero nada; por igual se arrima a partidos como el PRI, a grillar.

Entonces, por un lado el rector y Javier Sicilia han arremetido contra el Ejecutivo y el Legislativo, y por el otro ahora su Consejo Universitario trata de poner la cara suave ante los diputados. De pena la estrategia.

Y en el colmo del riesgo para al UAEM, ya se perciben las malolientes maniobras tendientes a la sucesión en la rectoría con incondicionales al mismo Alejandro Vera, en cuya gestión se ha dado acaso su peor crisis.

Por E. Zapata / [email protected] /  Twitter: @ezapata19