DICEN, los que dicen que saben, que el “borregazo” el robo de víveres que venían de Michoacán para los damnificados de Morelos no fue tan casual ni uno más de los simples excesos que se dan en redes sociales.

Al paso de los días y la revisión de los hechos pareció suficientemente aclarado que fue otra volada tipo “Frida”, pero el daño estaba hecho y en el imaginario local y nacional quedó aquello como hecho irrefutable.

De ser así la perversa manipulación de esos medios de comunicación alternativos, vendría a ser otra rayita al tigre, pues ya no es novedad la realidad alternativa, no siempre cierta, que se vive en medios digitales.

POR cierto, es tanto el flujo de información sobre el sismo del 19 de septiembre y sus consecuencias, que su consumo en exceso ya no es recomendable, según especialistas, y no contribuye a aliviar la crisis.

Alias, entre los estragos de esta tragedia hay miles y miles de tlahuicas cuyas actividades habituales deben seguir y para ello requieren saber qué más hay en Morelos, sobre todo acerca de tener mejores días.

Se impone, entonces, no el olvido de lo que ha dejado el sismo, claro, pero también un trabajo intenso sociedad y autoridades, juntos o por separado, en lo que ha de sacar a Morelos y sus pobladores de la crisis.

Y sobre la necesidad de ir al trabajo fuerte, más que quedarse solo en el lamento, ahí está la infeliz versión sobre los alcances finitos de lo que vendrá a ser el Fondo de Desastres Naturales (Fonden) nacional.

No alcanzará pasa subsanar las carencias de todos quienes perdieron su casa, porque ni la suma será suficiente para una casa como muchos quisieran, ni todos los afectados alcanzarán una parte de ese Fondo.

Tampoco será menester esperar que la resolución venga del fideicomiso que recién ha anunciado el gobierno estatal a partir de unos 300-400 millones de pesos; luego entonces, es hora de cambiar el chip.

DE lógica simple: a quien menos le ayuda hablar mal de Morelos es a empresarios del sector turístico, principal vocación estatal, sin embargo no faltan los que hasta parece que disfrutan con alejar el turismo nacional.

Por E. Zapata / [email protected] /  Twitter: @ezapata19