DICEN, los que dicen que saben, que el futuro ya muy próximo de la UAEM está en el dilema de seguir la caótica línea que marcó el rector Alejandro Vera Jiménez o la elección del camino hacia la recuperación.

Recién la Junta de Gobierno de la máxima casa de estudios de Morelos registró a 9 aspirantes a ocupar la Rectoría, entre los que son mayoría aquellos que privilegiarían el bien de la UAEM y no el activismo político.

Es una apuesta incierta la elección de la mujer u hombre que pueda limpiar la casa hasta darle orden, armonía, certeza y desarrollo en los momentos de mayor crisis financiera que ha vivido con la actual rectoría.

LA amenaza de que la UAEM ahonde su crisis en ocasión de su próxima elección de rector está en el que dentro de la misma institución está identificado como el “delfín” de Alejandro Vera Jiménez.

Sí, entre propios y extraños está identificado el doctor Iván Martínez Duncker, director del Centro de Investigación en Dinámica Celular, como la extensión de Alejandro Vera en el manejo de la Universidad.

Martínez Duncker Ramírez ha sido, acaso, el máximo impulsor del activismo político con Vera Jiménez, especialmente en contra del gobierno estatal, como ala radical de la comunidad universitaria.

DESDE luego, para la actual rectoría universitaria es de sumo interés que Martínez Duncker u otro (a) de sus filias sea elegido (a) por la Junta de Gobierno, porque de lo contrario podría abrirse una cloaca.

Es decir, el rector Alejandro Vera Jiménez necesita como sustituto a alguien que le cubra la espalda, pero ello representa un alto riesgo, habida cuenta de que se haría cómplice de la crisis hoy existente.

No ha sido casual que otro de los más aguerridos allegados a Vera, sobre todo en su activismo montado en las fosas de Tetelcingo, ya marcó distancia, no solo en sus actividades sino hasta geográfica.

DISTANCIADOS del rector, de Sicilia y del grupo que conformaron, los trabajadores vía el SITAUAEM y STAUAEM, así como de los estudiantes de la FEUM, han dado un voto adelantado al pedir trabajo y clases, no grilla.

Por E. Zapata / [email protected] / Twitter: @ezapata19