compartir en:

MUY AL estilo del discurso del rector de la UAEM Alejandro Vera y del actor Javier Sicilia, hacia el cierre de la semana anterior corrió un papel sobre las acciones de personajes universitarios contra el gobierno estatal.

Al meollo del asunto es la crisis financiera que sufre la universidad y que por cualquier medio se niega como responsabilidad de la gestión de Vera Jiménez, sino que todo es culpa del gobernador Graco Ramírez.

Justo ayer por la tarde que se reunía una comisión universitaria con otra del gobierno estatal para dialogar sobre opciones para superar la crisis, trascendía la petición de “manifestarse en contra del gobierno”.

AL MARGEN de la certeza de las acciones ahí anotadas, llama la atención la coincidencia con el tono que han manejado Vera y su grupo la situación crítica que enfrenta la UAEM en el plano financiero.

Alias, con lances como la presunta creación de “comités de resistencia” se pretende hacer que los gobiernos estatal y federal saquen de la crisis económica a la institución, echando a la comunidad por delante.

Se plantea en el mismo orden una campaña propagandística maniquea, donde todo lo positivo es la UAEM y su comunidad, mientras que todo lo malo está en el gobierno y sus simpatizantes.

SE ADVIERTE en el seno de la UAEM una cada vez más profunda división, que si ya era evidente cuando los sindicatos y federación de alumnos mantenían diálogos con el gobierno, ahora se polarizan más.

O sea, si por un lado trabajadores y una parte del alumnado ponen por encima de todo el interés general de los universitarios, tratando de encontrar una salida con el gobierno, otro grupo va por el interés particular.

Paradójicamente, mientras subyace el activismo político acreditado al rector y su grupo, en lo público representantes de ese mismo grupo acudían a la sede gubernamental con otra máscara a buscar soluciones.

LA CRISIS de la UAEM, sin embargo, parece mucho más profunda que la entrega de 50 o 100 millones, porque efectivamente en la estructura del manejo administrativo hay muchos secretos que se niegan a revelar.

Por E. Zapata / opinion@diariodemorelos.com /  Twitter: @ezapata19