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AHORA QUE los centavos andan tan escasos (siempre), toma especial relevancia que del discurso se pase a los hechos en la necesidad de ahorrar, aunque muchos se quedan en la retórica y otros sólo fingen.

A DIFERENCIA de una docena de entidades del país, Morelos está firme en el programa de compra “consolidada” de medicamentos que nuevamente promete un ahorro sustancial en las finanzas nacionales.

Verán, se trata de un contrato global por $55 mil millones, con la experiencia de que en la compra de medicinas para este 2017 se ahorraron más de 3 mil 300 millones y se prevé un mayor abasto.

De paso, se echan por tierra aquellos que en la lucha política utilizan este sector para acusar trampas estatales en la compra de medicinas, como por ahí un líder grupal pretendió grilla tras ser despedido.

ESO DEL ahorro tiene otros alcances, como ya en plano estatal está siendo el caso del pago de juicios laborales perdidos por casi todos los gobiernos municipales, que han amenazado con la destitución de alcaldes.

No han faltado los “coyotes” que de común acuerdo con el trabajador demandante y la alcaldía demandada resolvían los conflictos sacando su mochada, por eso algunas alcaldías rechazaron de un fideicomiso.

Es decir, el llamado fondo de rescate para ayuntamientos ahora está ajustando a los bufetes de abogados que por paquete traían asolados a los ayuntamientos y en todo ello también se está ahorrando un dineral.

OTRO FRENTE que está en veremos, pero tiene todos los visos para disminuir el gasto extremo del erario, está en la reforma al código electoral a efecto de que se reduzca el número de diputados locales.

Alias, nada sería mejor que los tribunales federales desestimaran el recurso interpuesto por algunos partidos de la chiquillada, que con la reforma ven alejarse la probabilidad de seguir pegados a la ubre del erario.

Mejor sería, incluso, que también se redujera el número y el costo de los 181 regidores que representan una pesada carga para las haciendas municipales y que de evitarse unos 60 seguro nadie los iría a extrañar.

Por E. Zapata / [email protected] /  Twitter: @ezapata19