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SI LA Junta de Gobierno de la UAEM dijo el miércoles que no está facultada para pedir o recibir la renuncia al rector Alejandro Vera Jiménez, pero éste se la había ofrecido el 4 de julio, algo no cuadra.

Más claro: Vera Jiménez ignora el Artículo 22 de la Ley Orgánica y 77 del Estatuto General o, mañosamente, hizo un circo mediático en plan de héroe supuestamente para aliviar la crisis financiera en la UAEM.

“Mi renuncia está en la mesa esperando que las autoridades que tienen el rescate financiero y vean si es necesario presentarla”, dijo el rector evidentemente como un fallido show de victimización. ¿O no?

POR CIERTO, en los dimes y diretes, tiras y aflojas, nadie se atrevió a desmentir que la administración de la Máxima Casa de Estudios de Morelos se gastó todo el presupuesto federal 2017 cinco meses antes.

Es decir, que para lo que resta del año ya no quedó nada de los casi mil 250 millones de pesos, sigue vigente y en etapa crítica el crédito bancario por 450 millones y hasta las cuotas sindicales retenidas no aparecen.

Eso sí, los contratistas de obras millonarias que la rectoría se empeña en ocultar identidad y forma de entrega de contratos no deben sufrir, porque habrán cobrado a tiempo, mientras los trabajadores sufren.

EN TEORÍA, ayer fue la fecha tope para que los especialistas de Protección Civil, así como ingenieros y demás metidos en el tema del socavón del Paso Express revelaran un estudio de causa de la tragedia.

No trascendió mayor información por parte de la SCT, pero queda en el aire que la principal responsabilidad está de ese lado, sobre todo luego de que una constructora dijo que también había advertido el riesgo.

Quizá por ello es que en el juego de lanzarse la bolita la dependencia federal la bajó de intensidad y lo que había parecido barato para el ex delegado y su equipo, ahora ya no porque trae a la Función Pública encima.

Y MIENTRAS sean peras o guayabas, el riesgo en esa zona de Paso Express sigue latente, especialmente para los vecinos que andan con el “¡Jesús, ay Dios!” cada que llueve, y que en estos días no es nada raro.

Por E. Zapata / [email protected] /  Twitter: @ezapata19