compartir en:

NO FUE necesario leer entre líneas que el PRI Morelos anda de capa caída, sino que el mensaje fue claro y directo por parte de la senadora Diva Gastélum, quien vino a procurar la unidad de las bases tricolores.

No anduvo tan perdida la senadora sinaloense al decir que encuentra indiferencia de muchos militantes ante la serie de pifias cometidas por sus dirigentes, pero se quedó corta, también hay corajes entripados.

Por cierto, Diva alcanzó a darle un coscorrón a ex dirigentes como Rodolfo Becerril Straffon, diciendo que les faltó atender la necesidad de los grupos sociales, sobre los que ahora se quieren montar para el ‘18.

POR CIERTO, en el PRI debe saberse que “El hábito no hace al monje” y que la senadora Diva Hadamira Gastélum Bajo no es precisamente una voz muy sólida por el cargo de secretaria de estados de oposición.

Con qué calidad moral viene Diva Gastélum a Morelos con el discurso de la responsabilidad social, si ella misma anda quemada como una de los tres senadores más dados al “turismo legislativo” por todo el mundo.

Alias, lo que Rabindranath Salazar es para el PT-Morena como viajero frecuente, es Diva Gestélum para el PRI, con casi 3 millones de pesos de dinero público gastado en 14 viajes tan solo en sus primeros 3 años.

ESO DE las juntas cumbre que están realizado los priistas morelenses más bien están tomando forma de aquelarres de pillos, donde no se puede confiar en nadie, por eso deben dejar sus celulares al entrar.

Esa práctica se volvió común hace años en las reuniones del Partido Verde con Jorge Emilio González, y la repitió Fernando Charleston en su breve dirigencia interina en el PRI Morelos. Total desconfianza.

Recién que vino la senadora viajera Diva Gastélum se repitió la evidencia de desconfianza al requerirse a los participantes separarse de sus móviles para que no tuvieran evidencias de lo que ahí se habla.

Y NO, mientras panistas, perredistas, morenistas y otros desgarraron sus vestiduras por el tema del “socavón”, entre los priistas hubo un curioso silencio, contrario a la costumbre de buscar reflectores a la menor provocación.

Por E. Zapata / [email protected] /  Twitter: @ezapata19