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MIENTRAS EL PRI estatal lloriquea que le adelgazaron la maleta de billete público y busca algo entre los suyos que agarraron ‘hueso’, el PAN morelense hace pucheros, pero no le chilla a las ‘vacas flacas’.

En la dirigencia panista morelense no va eso de ‘los ricos también lloran’, ahí está el ejemplo del líder azul en Cuernavaca, Héctor Guerrero, del que ‘sotto voce’ se cuenta hizo un pacto en lo oscurito:

Héctor entró facilito al equipo de los Yáñez-Bordonave (PSD), es decir al gobierno ‘ciudadano’ de Cuauhtémoc Blanco, con salario de 20 mil pesos al mes, sabiendo de bibliotecas lo que ‘El Temo’ de la alcaldía.

LO BUENO para la ‘partidocracia’ es que mientras las candidaturas ciudadanas auténticas sigan teniendo enfrente mil y un obstáculos, el erario estará a modo para sobrevivir muy bien, aún fuera del gobierno.

Lo malo para el ciudadano que depende de los servicios públicos, a voluntad de gobernante en turno, es que la nómina gubernamental y las millonarias deudas lo ponen lejos de una calidad de vida cómoda.

Para poner un hasta aquí al histórico ‘metemano’ al erario, apenas salió en el Congreso de la Unión otro candado, dirigido a todos los gobiernos estatales y municipales, con dedicatoria a los diputados locales.

EN TANTO TOMA ritmo la Ley de Disciplina para Estados y Municipios, en Morelos ayer se dio luz verde al enésimo capítulo de créditos para un puñado de ayuntamientos, que es el típico ‘llueve sobre mojado’.

Aparte de este plan para sanear el servicio público básico, de forma paralela se habla de un nuevo esquema para quitar la pesada carga a los ayuntamientos por los pagos a trabajadores por juicios perdidos.

No suena mal el primer plan, si es con la banca de desarrollo y no la comercial, como tampoco el segundo si se logra negociar al menos el 50% del costo de esos laudos y por fin se paga a los trabajadores.

EL COLMO de las maravillas sería que los Poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial al fin castigaran no más duramente sino solo castigaran a los que se han manchado, saqueando las arcas y huido tan campantes.

Por E. Zapata   /    [email protected]   /  Twitter: @ezapata19