POR SI alguien descartaba que pudiera darse una alianza entre el PRI y el PAN, ahí está el ejemplo en el Congreso de Morelos, donde ambas fuerzas políticas están de la manita jugándole las contras al PRD por un pleito de poder y muchos centavos.

Son cosas de la política, de momentos y de intereses particulares; verán si no: el apoyo del PAN a la parálisis de actividades del Congreso era porque no le pagaban sus salarios, pero ayer se mostraron las pólizas de que se había pagado a los azules.

Sin embargo, la bancada panista hasta ayer mantenía una alianza con el tricolor que, Dios los libre, pudieran sostener más allá del viejo galerón de la calle Matamoros, menos aún para el proceso electoral que ya está bien adelantado.

POR CIERTO, corren dos-tres versiones sobre las razones por las que el grupo parlamentario de Nueva Alianza también está amarchantado en el grupo de paristas del Congreso y que no necesariamente es por un interés republicano.

O sea, que el manejo de la nómina de los asesores y asistentes del partido turquesa es un platillo apetitoso que hoy quiere controlar una diputada, porque no son la gente a la que le gustaría dar chamba y que le sirvieran como si fuera reina.

Total, que por debajo del conflicto entre dos grupos en el Congreso hay intereses de grupo y, a la luz de lo visto, alguna revanchita, contraria a lo aparente, como que una vez Francisco Moreno propuso a Alberto Martínez para dirigir el CDE del PRI.

DICEN, los que dicen que saben que Jiutepec, Puente de Ixtla, Jonacatepec, Jantetelco y dos-tres ayuntamientos más van cinchos a su rescate financiero el próximo viernes 23, acaso, cuando el Fondo de Rescate empiece a soltar lana.

Bueno, no será tanto dinero como los presidentes municipales quisieran para evitar el riesgo de destitución por juicios laborales perdidos y no pagados, pero existe la confianza de que saldrán unos 20 millones de pesos para ir saliendo de las broncas.

Donde no deberían albergar muchas esperanzas de recibir billete es en el gobierno de Cuernavaca, algunos dirán que para castigar al beligerante alcalde Cuauhtémoc Blanco, mientras otros dirán sencillamente porque se opuso legalmente al fideicomiso.

POR LO visto en su rostro y tono de palabras, quien anda que no le calienta ni el sol es la alcaldesa de Tetela del Volcán, Ana Bertha Haro, que una y otra vez ha buscado ayuda infructuosamente, más para salir de deudas que mejorar el pueblo.

Por E. Zapata / [email protected] /  Twitter: @ezapata19

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