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AHORA SÍ que como dicen que dijo el General Emiliano Zapata: “¡Esos que no tengan miedo, que pasen a firmar!, dicho sea para diputados y senadores sobre la propuesta del PAN para el sistema político-electoral.

“Haiga sido” con fines electoreros o genuino, el reto lanzado por Marko Cortés, coordinador parlamentario panista en el Cámara baja, suena tan bueno que hasta cuesta trabajo creer que pudiera prosperar.

Son seis-siete propuestas que tienden a reducir el gasto del erario en el Congreso federal, evitar el agandalle de partidos, reducirle la llenadera a ésto$ y que quien presida al país no llegue tan debilitado.

SUENA BIEN que de 500 diputados federales queden 400, alias ahorrar varios millones de pesos de 100 legisladores cuya ausencia seguro que nadie va a notar, especialmente en cuanto al nivel de productividad.

Donde huele a trampa es en quitar a 32 de los 128 senadores, pero serían justo los de representación proporcional; es decir, desde ya se puede prever que algunos repelarán por aquello de pesos y contrapesos.

Parece mejor que ya no sea el 3 sino el 5 por ciento de la votación lo necesario para que los partidos conserven el registro y, sobre todo, los millones de pesos que se llevan al año como financiamiento público.

APARTE DE que bajaría el número de partidos y “franquicias” que devoran el presupuesto, los azules proponen reducir el financiamiento con base en el padrón, o sea, reducir el gasto de un 65 a un 35 por ciento.

Se intentaría también evitar el predominio de partidos en las dos cámaras con base en una fórmula que impida a cada instituto político tener más diputados que el 5 por ciento de su porcentaje de votación.

Más aún, eliminar el fuero a funcionarios a partir del presidente de la República y secretarios, legisladores, magistrados, etc., y en elecciones de presidente realizar segunda vuelta si no hay más del 50% de votos.

ESTAS PROPUESTAS del PAN ya recibieron la bienvenida por parte del PRI, al menos de palabra, y habrá que esperar la voz del resto de las fuerzas políticas. Bien si ello no queda en “¡de lengua me como un plato!”.

Por E. Zapata / [email protected] / Twitter: @ezapata19