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A DIFERENCIA de lo que viene para el Edomex en unos cuatro meses, en Morelos difícilmente el PRD y el PAN podrían ver a un “perredista” como Alejandro Encinas para ir a un escenario de coalición electoral.

Es decir, una interpretación a la negativa de Encinas de abanderar a solaztequistas y azules en el Edomex abría la probabilidad de ¡y qué tal si gana!, por supuesto que afectaría su alma netamente “pejista”.

Alias, el senador Fidel Demédicis podría ser el candidato perredista a la gubernatura, pero de suceder la probabilidad de ir en coalición con los panistas sería poco menos que nula, por su alma lopezobradorista.

PREVIO A todo esto, la circunstancia tiene cierta similitud con lo difícil que fue en el Edomex encontrar un nombre que representara ambos partidos, habida cuenta de lo “agrandado” que se está sintiendo el PAN.

En Morelos los azules están verdes, salvo la representación que les da desde el centro el diputado Javier Bolaños, pero cacarean los éxitos en otras entidades de la mano del PRD, pero no traen la misma fortaleza.

Alias, la ponderación de grandeza azul ante la presunción de derecho solaztequista por ser gobierno haría nada fácil la coalición, aunque es un hecho irrefutable que la última decisión es de los comité nacionales.

EN MÁS del futurismo, que más bien se torna asunto de actualidad, está el desastre en que está convertido el Comité Directivo Estatal de PRI y que acaso apela a la renovación de su presidencia para revivir.

Ahora más que nunca será necesario el acompañamiento de partidos satélite como Nueva Alianza, Verde Ecologista y de pilón Encuentro Social, aunque para la siguiente con diferentes niveles de negociación.

¿Tiradores tricolores?, tantos que no se asoma ninguno con claridad como para apaciguar y hacer cantar el mismo tono a esa olla de grillos que se mueven por grupos, cada uno por su lado y no en igual dirección.

EL FUTURO incierto de PRD, la desarticulación en el PRI, el no sólido agrandamiento del PAN, y el juego habitual de la chiquillada dan pie a la repetición del modelo de candidato antisistema, no necesariamente para bien.

Por E. Zapata / [email protected] / Twitter: @ezapata19