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¿Y POR qué no también reducir el gasto corriente y accesorios en los tres poderes y los tres niveles de gobierno, en lugar de advertir que echar abajo el “gasolinazo” significaría cancelar programas sociales?

Es una de varias preguntas de la “vox populi” que, resentida, no halla consuelo en las maldiciones frente al argumento de que el alza a los combustibles es dolorosa pero necesaria para que no nos vaya peor.

Se refuerza la apreciación cuando se conoce los niveles de salario, compensaciones o bonos de la burocracia dorada, así como de los montos de prerrogativas a partidos y organismos independientes ¿no?

EL IMPUESTO Especial sobre Producción y Servicios (IETU) no es nuevo ni, por sí, perverso por ser mediante el que la autoridad soporta la operación de los diversos programas públicos a sectores vulnerables.

Incluso, el IETU que se aplica a las gasolinas en proporción de cuatro pesos por cada litro no impacta más al mayor segmento de la población, que realiza su movilidad a través del transporte público colectivo.

Sin embargo, indirectamente le repercute a través de los bienes de consumo y servicios que demandan los combustibles; pero hoy día es obvio el aliento de partidos y actores políticos el descontento social.

ESTE LUNES se abre una probabilidad para que el gobierno federal reconsidere, si no echar abajo el “gasolinazo” en su totalidad, sí al menos reducir la intensidad de impacto al bolsillo de los mexicanos.

Habida cuenta de que el IETU de marras captó en 2016 poco menos de 290 mil millones de pesos, superando con mucho las expectativas, no sería de otra galaxia que se redujera incluso hasta un 50 por ciento.

Alias que, hablando en plata, la tarifa de la gasolina magna, que es la de mayor consumo, no estuviera en el rango de los 16 pesos sino de 15 para abajo, sin golpear tampoco tanto la recaudación hacendaria.

LA PREGUNTA bien intencionada: ¿A qué organismos o personas les interesa provocar o magnificar la molestia en Morelos por el alza en los combustibles, y que aquí se vea un escenario de total ingobernabilidad?

Por E. Zapata / [email protected] / Twitter: @ezapata19