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¿CUÁNTAS PERSONAS se necesitan para cerrar una calle o carretera?, ¿mil?, ¿quinientas?, ¿cien? Con unas 50 basta, como el reciente martes un grupo so pretexto de expresar apoyo al alcalde Cuauhtémoc Blanco.

Es una perversidad, no el ejercicio de manifestar lo que su peregrino pensamiento quiera, sino la necedad de afectar a decenas, cientos, miles de personas que pierden mucho, como el municipio y el estado.

Morelos, en general, y la metrópoli capitalina, en particular, tienen ahí una recurrente zancadilla para su desarrollo por intereses ajenos al beneficio de las mayorías; alias, la sociedad, rehén de intereses de grupo.

CON LA accidentada geografía de Cuernavaca, que por natural complica la movilidad humana, la celebración de manifestaciones en vías públicas principales repercute en el freno al desarrollo social.

Dicen, los que dicen que saben, que en Morelos conservadoramente se da un bloqueo de calle por diversas razones cada 10 días, lo que al cabo de un año representa pérdidas millonarias a la economía local.

Así la dinámica, el costo de evitar un conflicto mayor consolida esa máxima de delito que no es castigado se multiplica, mientras el grueso de la población a la postre resulta afectado sin visibles soluciones.

EN UNA analogía beisbolera, diríase que dos terceras partes del equipo de alcaldes de Morelos está a punto de sufrir el ponche, pero ni así le quieren echarla ganas para sacar adelante el partido van perdiendo.

Verán: cada alcaldía deberá ceder el 2 por ciento de su presupuesto para el fideicomiso que sería para apoyarlos con recursos y enfrentar las deudas que los ponen en peligro de ser destituidos, pero se niegan.

Amacuzac, por ejemplo, debería ceder por ahí del 1.4 millones de los 70 que espera manejar para 2017; Zacatepec aflojaría 1.8 de los 92 esperados, y Tlaquiltenango aportaría 1.9 de los 98 millones planeados.

ES TAL la necesidad-voracidad de los alcaldes, que chillan y chillan en busca de rescate financiero de papá gobierno, pero no quieren dar ni un centavito, menos aún ajustar en gastos nominales que los hunden.

Por E. Zapata / opi[email protected] / Twitter: @ezapata19