compartir en:

LAS VIEJAS y tenebrosas maniobras de algunos transportistas ahora les están cobrando factura, porque acostumbrados a ejercer la presión para conseguir canonjías, ahora se han topado con la dura y fría ley.

En su guerra contra el Morebús, dos-tres líderes se quisieron pasar de listos promoviendo amparos ante la justicia federal, pero no contaban con que en el juicio debían demostrar la legalidad de ‘sus’ concesiones.

En la práctica son dueños de vehículos y matrículas para el negocio del transporte, pero resultó que el juez les pidió enseñar papeles legales para respaldar su queja contra el Morebús, no pudieron y… pa’tras.

NOS QUEDAMOS en que no había marcha atrás en la reincorporación de la empresa PASA para el manejo de la basura en Cuernavaca, pero transcurrió una semana de la fecha clave y literalmente Pasa no pasa.

Alias, otro asunto de alegatos judiciales que si ya había tenido un largo litigio desde la administración 2009-2012 y se fue de frente del 2012 al 2015, parece que va la misma estrategia en esta administración capitalina.

Quienes recuerdan el servicio que prestó ese concesionario saben que era bueno, y que si tenía un negativo era el alto costo para las arcas municipales, pero finalmente el remedio salió más caro que las albóndigas.

ENTRE SORBO y sorbo, pregunta un “CDmexicano” de Coyoacán el reciente domingo “¿Hay Alcoholímetro aquí en Cuernavaca?”. No como tal, escucha el visitante, pero entiende que puede ser remitirlo ante el juez.

“¿Y te encierran?”, insiste. Al oír la respuesta toma un trago largo y se solaza: “Aquí están muy bien. Allá te agarran y bajito que echan de 20 a 36 horas inconmutables, hombre, mujer, influyente o lo que seas”.  

La prueba de alcoholemia en vía pública la ha practicado Jiutepec, lo hace Temixco y está a prueba en Puente de Ixtla, con buen resultado recaudatorio y, ojalá, en la prevención de accidentes ligados al alcohol.

¿CUERNAVACA? No, para poner en práctica el alcoholímetro todavía siguen deshojando la margarita quienes tienen la facultad para hacerlo, por lo que cuesta y, sobre todo, afectaría la vocación turística.

Por E. Zapata / [email protected] / Twitter: @ezapata19