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CON TODO lo ofendido que se dice por este “mundo demencial”, no parece irle tan mal al activista social Javier Sicilia, pues cuenta con un salariazo y bono extra de la UAEM, y estímulo de la Secretaría de Cultura.

Con salario bruto de $60 mil cada 28 días, más otros hasta 60 mil por compensación, y aguinaldo cercano a los 180 mil pesos, diríase que el ilustre poeta no deja el año por menos de un millón 740 mil pesos.

Si se suma el apoyito de $30 mil al mes del Sistema Nacional de Creadores, completaría unos $360 mil/año para un gran total de 2.1 millones anual, ingreso mensual promedio de $175 mil. ¡Es un poema!

POR CIERTO, sigue en el plano de la dimensión desconocida el soporte documental sobre el bono extra o compensación que le extienden cada 28 días al artista Sicilia, contrario a la trasparencia que cacarea el rector.

Verán: para que la élite del gobierno de la UAEM pueda recibir el pago extra es requisito que alguien le califique variables tan serias como lealtad, responsabilidad, honorabilidad, bla, bla, bla, pero ni eso sale.

La administración de Alejandro Vera hace toda chicanada para no cumplir la obligación de transparencia, entrega a medias la información o de plano remite cosas que no se le pidieron. Su bendita autonomía…

DICEN, los que dicen que saben, que rumbo al ’18 se multiplican las encuestas para conocer el clásico “¿Si hoy fueran las elecciones para gobernador por quién votaría?”, y que ningún partido está en la cima.

Suena prematuro guiarse por datos así, cual sea el prestigio de la casa encuestadora y universo considerado, pero le va poniendo sabor al caldo o, también coloquialmente, para irle midiendo el agua a los tamales.

La conocida, que no es estatal, pone arriba a un apolítico y deja en la zona del sótano a la mayoría de los que cada trienio o sexenio van de suspirantes; alias, figuras y partidos de siempre están bien quemados.

Y NO, el senador viajero frecuente con recursos públicos y magro beneficio social no pinta, como tampoco su colega de los escándalos aparece ni a la mitad; la otra legisladora ni siquiera está
mencionada.

Por E. Zapata / [email protected] / Twitter: @ezapata19