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DECIR ‘PRIVATIZACIÓN’ hoy y aquí equivale casi a ¡satanismo!, más aún aplicado a servicios públicos como manejo de basura, agua potable, infraestructura de alumbrado, estacionamiento en vía pública...

No faltan razones para que impere tal percepción, habida cuenta de que se han registrado casos en que los servicios han sido terribles y caros, pero por sí la privatización no tendría que acarrear negativos.

Y más allá de una primera expresión de repudio automático, ¿qué costo-beneficio traería a Morelos la privatización ya no solo en casos como el de la basura, así ya manejado, sino en agua, alumbrado…

A LA mitad del año pasado apareció con etiqueta de ‘fantasma’ el plan de privatización de la iluminación en espacios públicos que estuvo a ‘así’ de consumarse, y que un desarreglo echó por tierra para mal o bien.

Mal, quizá, porque muchas de las calles en prácticamente todo Morelos son auténticas ‘bocas de lobo’ (si éstas son oscuras); bien, porque qué tal si se privatiza y la cosa sigue igual y a la larga resulta más caro.

En Querétaro, estado referente de buena práctica de servicios, el municipio de Corregidora está en fase de licitación de alumbrado, en confesión de que por sí no puede prestar un servicio óptimo al público.

EL MANEJO de la basura en Morelos está parcialmente privatizado, pero de tal manera que sale caro, es pésimo o las dos características juntas, y se cierra la opción al encuentro de otra forma de privatización.

La prestación de este servicio en manos privadas no sólo en municipios de Querétaro, sino en Puebla y otras entidades más exorciza un poco los demonios que carga la ‘privatización’, pero en Morelos da espanto.

Para el caso particular de Cuernavaca, parece que ‘estábamos mejor cuando estábamos peor’, y la idea de reordenar el servicio en manos privadas merece la señal de la cruz; en gobierno tampoco es viable…

Y LA idea de servicio de agua potable operado por empresas privadas en Cuernavaca, como en Quintana Roo, provoca el desgarramiento de vestiduras, sin opción a salir del hoy, en conformidad muda como está.

Por E. Zapata / [email protected] / Twitter: @ezapata19