compartir en:

NO ES para espantar, pero abróchense los cinturones porque se vienen tiempos de tribulación económica, es el mensaje que se envía desde diversos frentes.

En Morelos, industriales de la masa y la tortilla hacen eco de los apuntes que especialistas hacen respecto al impacto que la depreciación del peso frente al dólar tendrá en la canasta básica.

Ya el gremio de los panaderos dio acuse de recibo del aumento en los insumos por la volatilidad cambiaria; los aumentos, que hasta el momento han sido absorbidos por los empresarios, no tardan en ser trasladados a los consumidores, es la amenaza.

Mientras tanto, está por verse la batalla que sostendrán legisladores federales en la lucha por aprobar, enmendar o, de plano, confeccionar el Paquete Económico 2017.

Desde los estados, al menos el caso de Morelos, alzan la voz los mandatarios para sensibilizar a los diputados sobre el impacto negativo que tendría meter tijera a rubros sensibles como educación y salud.

ALCOHOLÍMETRO, NO, pero operativos especiales para inhibir accidentes, sí, dice la autoridad en Cuernavaca, donde de plano no se ve para cuando pueda echarse a andar el programa, que tan buenos resultados ha dado, aseguran, en Jiutepec.

En el tema, el Cabildo capitalino no pasa del ‘ya merito’, puesto que no hay acuerdo para determinar si se retendrá a los conductores que no pasen la prueba, multas, ni nada de nada; es de aplaudir la acción, pero se queda en ‘parche’.

EL QUE como alcohólico en rehabilitación, va un día a la vez, es el alcalde Cuauhtémoc Blanco, quien se congratuló de que su administración, con él al frente, pues, cumplió otro mes.

Y QUIEN hace mutis, como suele la jerarquía católica en estos casos, es Monseñor Ramón Castro Castro, ante las acusaciones de pederastia en contra de un párroco de Tepalcingo; total, hay cosas peores como que se les reconozcan sus derechos a la comunidad LGBTI.

 Por: E. Zapata / opinio[email protected] /  Twitter: @ezapata19