compartir en:

NI 24 horas demoró el choque previsto de taxistas tradicionales contra el aún proyecto Uber en la zona metropolitana de Cuernavaca, cuando los primeros están en asamblea permanente y el grito en el cielo.
Ayer a mediodía ya se hablaba de que un conductor de Uber había sido golpeado, a saber por gente de los tradicionales, sin embargo éstos lo negaron y explicaron que es estrategia de victimización.
Poco después trascendió que al menos dos, quizá cuatro de los nuevos conductores habían sido detenidos por la autoridad estatal del sector bajo el argumento de violar el art. 139-I de la Ley local de transporte.
EN MÁS sobre la disputa por la prestación del servicio de transporte público, ayer mismo en reunión de concesionarios oficiales se empezó a manejar la versión de que se encienden focos rojos de esquiroles.
Alias, que entre transportistas de siempre se está haciendo un doble juego, despotricar contra Uber, pero al mismo tiempo se apuntan con el enemigos, por aquello de las dudas… qué tal si cuaja ese servicio.
Incluso entre los mismos tradicionales se ventilaba la propuesta de que se les deje entrar, pero no por la puerta de atrás y de ladito, sino que se cuadren en todo. Otros fueron tajantes, ni un paso atrás vs. Uber.
LA POSTURA de la autoridad del transporte en Morelos ha sido puntual, en primera instancia dijo claramente que nada pasará sobre la ley y que no está negada a conocer este nuevo actor en este sector.
Incluso, yendo más allá de la regla tajante, en obvio de prevenir algún incidente de mayores proporciones, el secretario del ramo, Jorge Messeguer, hizo un llamado a dialogar a la virtual autoridad de Uber.
Si por mucho tiempo los concesionarios del transporte pensaron que su gran enemigo era la autoridad, hoy se observa que el objetivo a vencer está en su cancha, y que es el rechazo social a prestar un mal servicio.
LA SACUDIDA que viene a dar la probabilidad de que Uber se instale en Morelos, puede verse también con la gran oportunidad en éste y otros sectores a no quedarse en zona de confort, pidiendo siempre apoyos.

Por E. Zapata   [email protected] / Twitter: @ezapata19