SERÍA TODA una cátedra de valor, congruencia, vergüenza y otras virtudes que suelen olvidarse, que el rector universitario renunciara o pidiera licencia para seguir en cuerpo y alma en el activismo político.

A mayor honor, que la separación del cargo fuera sin goce de los más de 65 mil de salario, ni los otros 65 mil de compensaciones, menos aún beneficios de gasolina y esas comidas de 12, 15 y hasta 20 mil pesos.

Sin usar el cargo en la UAEM como trampolín, ni el presupuesto para  motivar movilizaciones como la de Tetelcingo y otras, entonces sería otra cosa; pero no, cobra en la universidad y hace política en la calle.

CAMARADA DE lucha del rector Alejandro Vera es el concesionario y líder de “ruteros” Dagoberto Rivera, quien tras escupir la Constitución impidiendo el tránsito recurrentemente, teme le vayan a inventar delitos.

No, no, su conducta antisocial no se tiene que inventar, ¡es flagrante! Si se necesitaran más referencias de él, vaya usted a conocer detalles de las nada menos que 26 carpetas de investigación judicial en contra.

Qué tal conocer lo que son las acusaciones (por robo, falsificación, daños, lesiones…) contra el hombre que ha ido de partido político en partido político en busca de respaldo para enchufarse al presupuesto.

EN MEDIO de los jaloneos políticos, queda de lado una situación que por sus probables repercusiones negativas a la salud, debe ser primero en la agenda de autoridades sanitarias de los tres niveles de gobierno.

Que no esté funcionando cabalmente el rastro de Cuernavaca significa un riesgo, porque la necesidad de cárnicos puede estarse cubriendo con producto de origen insalubre para hacerlo llegar a la mesa casera.

Junto con pegado, la imposibilidad de matanza en el rastro municipal de Cuernavaca y consecuente desabasto, ahoga la actividad local y le abre paso total al ingreso de producto ajeno y fuga de los beneficios.

YA PARA la polémica finsemanera, sobre los resultados en los Juegos Olímpicos de Río de Jaineiro, cuánto se repara en lo hecho y dejado de hacer por las federaciones de diversos deportes. Hay que echarle cuentas.

Por E. Zapata / [email protected] /  Twitter: @ezapata19