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CADA VEZ el discurso político del rector de la UAEM, Alejandro Vera, se emparenta más con el de López Obrador, ahora mismo con un desconocimiento de los poderes estatales Ejecutivo Legislativo y Judicial.

El pisoteo del derecho ajeno a circular en la vía púbica, a través de las marchas, ha sido herramienta histórica de Andrés Manuel y en uno de sus momentos cumbre el legendario “Al diablo con sus instituciones”.

Vera Jiménez no dista mucho, como tampoco en el punto 3 del manual que habla de la victimización, usado por AMLO antes incluso de aquel detenido proceso de desafuero, hoy por el rector en lo de su “persecución”.

EN LA postura de Vera & jilgueros brotó cierto rasgo de lamentación que las comisiones de derechos humanos nacional y estatal no dieran reporte de abusos durante la marcha del martes. Quizá lo deseaban…

Tal vez por lo anterior, la noche misma del martes el rector decidió saltarse las vallas del Palacio de Gobierno y luego le endilgaron que tenía una orden de aprehensión. Y forzó el plan de victimización.

No tardó el desmentirse el libelo que corrió tipo “el amigo de un primo de una tía dijo saber de buena fuente que…”, y ayer mismo la Fiscalía confirmó la inexistencia de lo que el rector usó para dejar el plantón.

LA ESTRATEGIA de la victimización, curioso, había recibido un mensaje ya de un abogado de Morena, el partido del “Peje”, en el que se reprobaba el protagonismo y manipulación de masas del rector psicólogo.

Palabras más, palabras menos, Juan Juárez Rivas había desnudado los intereses y las estrategias de Alejandro Vera como gurú de la gente de la UAEM y ahora hasta abanderado de “ruteros”, religiosos y otros más.

Y parecido a López Obrador, Vera pondera la transparencia como un mérito que no es y que como el primero tampoco cumple cabalmente; aquel con la trampeada “3de3” y éste equiparando autonomía a impunidad.

LUEGO DE desconocer los poderes estatales, sigue marchar a la CDMX para exigir al Ejecutivo federal la remoción del gobernador de Morelos. Y si no sucede, quizá deban corear el “Al diablo con sus instituciones”.

Por E. Zapata / [email protected] / Twitter: @ezapata19