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ESO DE que se adelanten los tiempos electorales tiene su lado bueno: hace que los ‘suspirantes’ que ocupan cargos de gobierno o legislativos vuelvan con regalos a donde hace años caminaron pidiendo los votos:

Vuelven a verle la cara de boleta electoral al pueblo y le ‘caravanean’ con recursos de programas públicos en sus colonias y pueblos, dejándose notar por aquello de que ‘Santo que no es visto…, bla, bla…’

Lo curioso es que aquella gente que ven como voto potencial ya se aprendió el jueguito y se deja querer, hace cada vez más como que los adora, y luego demuestra lo contrario… pregúntenle al PRI sobre ello.

FUTUREANDO YA, ahí va al delegado de la salud burocrática en Morelos tras la simpatía no solo con el servicio hospitalario sino ofreciendo ‘tour’ barato a Acapulco o concierto de Rebeldes del Rock.

El diputado federal “Horrois Causa” no se queda atrás, acarreando la millonaria ‘limosna’ de recursos federales para congraciarse con la feligresía y, claro, esperar indulgencias no religiosas, sino electorales.

Uno más: al senador “Viajero Frecuente”, cuando hace tierra en México, se pasea por la UAEM o en pueblos de Mazatepec, Yecapixtla…, ‘entregando’ obras millonarias como si le hubieran costado.

OTROS QUE se placean, no solo en Morelos sino en la misma CDMX, son el nuevo mercachifle del dolor ajeno y su adlátere (o al revés) que más de una vez levantan el puño izquierdo y estirar la mano derecha.

No faltan los jilgueros a buen sueldo oficial, que han vivido del erario como funcionarios o becados por el partido tricolor que al quedarse sin enchufe les salió lo “ciudadano” y ahora se disfrazan de liberales.

Los que hace 16 años ofrecieron la tierra prometida y acabaron casi crucificados, han tardado 4 años con una increíble “mea culpa” y ahora se alistan para expiar culpas y hasta se ofrecen defensores del pueblo.

EL FUTURO mediato de los partidos y personajes de siempre está como el clima de estos días, y los que usan el dolor del pueblo apuntan a seguir viviendo a sus costillas, con o sin gobierno, está muy claro.

Por E. Zapata /  [email protected]  /  Twitter: @ezapata19