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A LA luz de datos oficiales de inseguridad en el municipio de Ayala, así como de antecedentes del conflicto en la comunidad de El Chivatero, no hay base medianamente lógica para el tema de las ‘autodefensas’.

La supuesta necesidad imperiosa de conformar un grupo civil armado que se encargue de la seguridad, más bien fue un pretexto de uno de dos bandos que están enfrascados en un conflicto de interés particular.

Y no es que la cuna de Zapata sea el paraíso terrenal, porque ocurren ahí diversos delitos como en más de 2 mil municipios del país; pero justificar ‘autodefensas’ en Ayala, validaría ese formato en todo el país.

LO MÁS próximo a la certeza sobre la delincuencia en Ciudad Ayala, registrado por la Secretaría de Gobernación vía el Sistema Nacional de Seguridad, no permite inferir que se trate de municipio en ‘focos rojos’.

Ocho homicidios dolosos, cero secuestros, una extorsión, 13 lesiones dolosas, 19 robos a casa y cinco despojos, en 4 meses de 2016, no corresponde al tapado de rostros y alzado de machetes como solución.

Para 80 mil habitantes (unos 3 mil 200, indígenas), el anuncio de ‘autodefensas’ de Ayala quiso justificarse por lo visto en La Ruana, Tepalcatepec y otros pueblos de Michoacán, pero hay gran diferencia.

MÁS ALLÁ de si la razón y la justicia le asisten al grupo motejado como ‘Los Marcelinos’ o al denominado Frente Popular Revolucionario (FPR), el alzamiento de la ‘autodefensa’ fue de enorme torpeza estratégica.

Tomar una parte del centro de Cuernavaca para anunciar a un puñado de desconocidos embozados, blandiendo machetes, como nuevo grupo de seguridad en El Chivatero, fue provocar el ejercicio de la autoridad.

Bueno, si la penosa presentación en sociedad de la ‘autodefensa’ de Ayala se pensó mediática para captar garrotazos y salir como víctima, fracasó pues incluso un visitador de Derechos Humanos vio ‘fair play’.

EN AYALA, detrás de FPR, ‘Marcelinos’ y otros grupos, hay algo más oscuro que el alcalde Toño Domínguez debe saber, así como el ex edil y hoy diputado José Manuel Tablas Pimentel pudo conocer a detalle.

Por E. Zapata /  [email protected]  /  Twitter: @ezapata19