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LA EXIGENCIA de abrir las fosas de Tetelcingo fue celebrada como un acto de justicia; la petición de que se abran las cuentas de la UAEM es considerada como un “demencial” ataque a la autonomía universitaria.

La rectoría de la Máxima Casa de Estudios de Morelos se arrogó el derecho de reprobar la resolución del Congreso sobre el Consejo de Participación Ciudadana, pero no acepta ninguna crítica a su quehacer.

Alias, escudada en su interpretación particular del concepto autonomía universitaria, su rectoría siendo pública se blinda a toda valoración ajena invocando el “Hágase la justicia… en las mulas de mi compadre”.

LA DEMANDA social de transparencia hacia quienes ejercen dinero público, que no es particular para la UAEM sino demanda nacional, no habría de ser interpretada a conveniencia como ataque personal.

Más aún, la furiosa oposición a los resultados de una contraloría externa o la forzada aceptación de una auditoría, bien podrían revertirse demostrando que no existe ningún mal manejo del recurso público.

Sin pretextos filosóficos, sino términos prácticos, qué de mal puede tener que se revisen las cuentas si, como se presume, no hay nada malo sino todo maravilloso en la administración de Vera Jiménez.

Y SOBERBIA, envuelta en una bandera de supuesta paz, justicia y dignidad, la rectoría universitaria evidencia un claro retroceso, contrario al retórico discurso de transparencia, ocultando más información.

Desde febrero reciente, el rector Alejandro Vera esconde con quién y dónde utiliza los gastos de representación; quizá no quiere que se sepa de comidas como la de $22,636 de dinero público con Javier Sicilia.

Gastos de esta naturaleza y un salario superior a 130 mil pesos/mes rayan en el cinismo de frases como “el absurdo del mundo en que vivimos”, expresado como queja por el rector en su 4º informe anual.

YA SOLO faltaba el típico “¡Ahora no, joven… estamos en auditoría!” como argumento para eludir la transparencia que en repetidas ocasiones ha presumido, pero que en los hechos es verdad a medias.

Por: [email protected] /  Twitter: @ezapata19