La derrota sufrida por las águilas del América durante el fin de semana sirvió para confirmar las teorías que he venido postulando desde hace mucho tiempo.
Miles de veces he escuchado al equipo perdedor culpar al silbante de su infortunio, lo lógico sería haber escuchado el mismo número de ocasiones que los ganadores lo hicieron gracias a los favores del silbante. Bueno, jamás he oído que el equipo vencedor lo reconozca. Cuando ganan es por méritos propios, cuando pierden es por culpa del juez. ¡Alguien miente!
Esta triste situación cobra matices dramáticos cuando se trata de las escuadras dirigidas por el “consorte de la liendre”, quien nunca ha sido derrotado porque su rival en turno lo superó. Siempre ha sido culpa de los de negro.
Igualmente podemos rescatar, refiriéndonos al triunfo choricero que, en todos los programas especializados, no se analiza: el parado táctico, los planteamientos estratégicos, las sustituciones, los goles fallados, los aciertos y los errores de los futbolistas, ni las aproximaciones… ¡No!, se habla únicamente de lo polémicas que resultaron las decisiones del colegiado, por lo que no tengo empacho en volver a afirmar, una vez más que, “las verdaderas estrellas del futbol mexicano, son los árbitros”.
Para acabarla de amolar “al más pelón le hacen trenzas”; es decir, todos, absolutamente todos los que tienen un micrófono a modo, no solamente emiten su docta opinión al respecto; sino que resulta que son unos verdaderos eruditos en reglas de juego, cuando lo cierto es que son unos empíricos en la materia, que nunca han leído el reglamento y que hablan de oídas.
No faltan por supuesto los iracundos aficionados que nos exigen, a los “expertos analistas en materia de arbitraje” que “nos pongamos de acuerdo” al emitir un juicio sobre alguna jugada determinada, en un vano intento por demeritar nuestro trabajo. Y es que no se trata de que dos y dos son cuatro, existen muchísimos factores a considerar, antes de emitir un juicio sumario.
Pongamos que se somete a consideración a la Suprema Corte de Justicia de la Nación la legalidad de alguna ley o decreto, puede ser que al final sea aprobado por mayoría de votos, 4 a favor y 3 tres en contra. Esto no quiere decir que los que votaron en contra no sepan, al contrario, todos esos señores son unos eruditos en leyes, simplemente, cada uno le otorga una interpretación distinta.
Así mismo, entre los analistas hay de todo como en botica, quienes conocen la regla, los que la saben y los que son unos verdaderos estudiosos de la materia, lo que explicaría las diferencias.
Exigirles a los analistas arbitrales que “nos pongamos de acuerdo” es tanto como demandarles a todos los aficionados del orbe entero que no discrepen respecto a quién es mejor CR7 o Messi. O que no prevalezca la eterna polémica sobre quién ha sido el futbolista más grande en la historia de nuestro querido deporte, Pelé o Maradona… pónganse de acuerdo.

Reglas y reglazos
Por: Eduardo Brizio
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