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Llevamos casi dos años quejándonos de su construcción. Primero vimos desparecer los árboles, después empezamos a sufrir los embotellamientos, luego los accidentes y hoy, simplemente, un buen número de personas prefieren ya no pasar por ahí.
Mientras todo esto sucedía, algunos ciudadanos pusieron manos a la obra, exigieron que se sembraran árboles para compensar los talados, y hace unos días fueron más lejos al pedir cambios sustanciales al proyecto del paso express. Mediante una larga carta, ambientalistas, académicos y ciudadanos piden a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) modificar su proyecto.  En concreto, los ciudadanos exigen:
•Se tome un carril de cada lado de los tres externos para aumentar el ancho de los carriles internos de manera que se integre un acotamiento. Esto debido a que actualmente el carril central no cuenta con un acotamiento donde los automóviles averiados puedan detenerse para una reparación, quedando estacionados inevitablemente en un carril de alta velocidad con el riesgo de sufrir un grave accidente a causa de los automóviles que llegan por detrás.
•Se construyan banquetas a lo largo del paso express en ambos sentidos. Los tres carriles laterales, que supuestamente serán urbanos, no cuentan con una banqueta para peatones, sobreentendiendo que en un futuro cercano se generará un desarrollo urbano, seguramente de usos y destinos mixtos y mientras los que ya existen sufren y arriesgan la vida a falta de banqueta.
•Que los puentes de Chamilpa y Palmira cuenten con banquetas.
•Que se elabore un programa parcial de desarrollo sustentable del polígono que comprende un eje longitudinal del paso express y de su zona colindante.
•Que se elabore un programa sustentable de tránsito, vialidad y transporte de la estructura vial de la zona de influencia del paso express.
•Que se instale un comité de control y evaluación de carácter mixto, sociedad y gobierno, para llevar el seguimiento de las acciones de corrección y cumplimiento que permitan que la obra paso express ayude al impulso planificado de una nueva estructura urbana de la zona metropolitana de Cuernavaca.
A estas peticiones, yo agregaría la construcción de una ciclovía paralela a las banquetas.
Una obra sin medidas de seguridad vial es una trampa mortal. Hasta el momento,  la obra ha provocado accidentes con un saldo de 21 muertes.  ¿Cuántos más se necesitan para que consideremos que ya fueron demasiados?
Urge que SCT y los especialistas revisen y modifiquen el proyecto.

Por Vera Sisniega / www.verasisniega.org