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AHORA: Morelos, nuestro estado es parte de México su superficie es de 4,879 km2 que significa el 0.25% del territorio nacional, sus habitantes 1’903,811 personas, representamos el 1.6% de los mexicanos, somos 84% urbana y 16% rural, las mujeres son el 51.9% y los hombres el 48.1%.
Aportamos el 1.2% del producto interno bruto del país y tenemos 101,474 unidades económicas que equivalen al 2% del país.
Los morelenses radicados en el extranjero nos envían 550.8 millones de dólares al año, que alcanzan el 2.2% del total nacional.
Morelos ocupa según el “Ranking Nacional de Ciencia, Tecnología e innovación” los lugares 17 en infraestructura académica y de investigación, 6 en inversión en ciencia, tecnología e innovación, 5 en productividad científica e innovadora y 12 en tecnologías de la información y comunicaciones.
Tenemos que alcanzar al menos en contexto nacional el 2%, del producto interno bruto y una tasa de crecimiento económico de 2%, para considerar la posibilidad de mejorar la condición económica de nuestra población.
Morelos tiene claramente un capital de conocimiento en el gran número de investigadores y de centros de investigación de excelencia, las mejores universidades y tecnológicos del país (UNAM, Politécnico Nacional, UAEM, UPEMOR, los Tecnológicos de Monterrey, Emiliano Zapata, Cuautla, Zacatepec, por ejemplo) y los mejores centros de investigación tienen presencia (Salud Pública, Energías Renovables, Electricidad y Energías Limpias, CEPROBI, INIFAP, y otros).
La innovación y la economía del conocimiento son la próxima frontera del desarrollo económico del estado tal y como lo fueron en el pasado al industrializar la caña de azúcar y desarrollar las industrias automotriz y farmacéutica.
Hay que convertir clima y geografía en factores de generación de bienes de conocimiento, tecnología e innovación y no solo en turismo, creando un modelo económico que permita un mejor bienestar social.
AYER: En el sexenio de López Avelar (1958-1964) se inicia el diseño de la Ciudad Industrial del Valle de Cuernavaca, inaugurada en el siguiente sexenio en 1966, se abre el proceso de industrialización del estado de Morelos dentro de un marco económico de sustitución de importaciones y desarrollo estabilizador, en esa época la economía crecía a un ritmo mayor que nuestra población.
El campo en Morelos tenía productos emblemáticos, el arroz, el melón, la cebolla, la caña de azúcar, entre otros. Nuestra agroindustria central se identifica con los ingenios azucareros.
El clima y su condición geografía hicieron de Morelos, y en particular de Cuernavaca un punto de visita y residencia de mexicanos y extranjeros, de especulación inmobiliaria, de actividad turística.

FUTURO: Morelos puede aprovechar: La reactivación de las formas de movilidad y comunicación actuales, reestableciendo el ferrocarril como transporte de carga y pasajeros en los ejes Cuernavaca-Cuautla, Cuernavaca-Jojutla, y la interconexión Acapulco-Veracruz. La producción de nuevos bienes como formas de energía renovables (biocombustibles, hidráulica y solar). El valor agregado de las denominaciones de origen del arroz y el mezcal, impulsar y obtener el de la cecina de Yecapixtla, productos únicos en el mercado nacional e internacional.
Para participar plenamente en la economía de la innovación y el conocimiento se tiene que lograr la interacción de nuestros centros de estudio y de investigación con la actividad industrial y agrícola del estado.
Nuevos productos, nuevas industrias demandan nuevas capacidades en nuestro recurso humano.
Los sectores de nuevo impulso en nuestra economía: Energético, telecomunicaciones y generación de conocimiento, tecnología e innovación producen cambios estructurales que determinan áreas de oportunidad para el desarrollo empresarial, profesional y de bienestar social. 

Por: Carlos Riva Palacio Than

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