Cuenta la historia oficial que Los Pinos, la residencia oficial de los presidentes de México, debe su nombre a que en una huerta llamada así, Lázaro Cárdenas conoció a su esposa doña Amalia.
Sin embargo, derivado de una investigación que realicé sobre los años treinta en Cuernavaca, tengo una hipótesis distinta sobre el origen del nombre Los Pinos.
Mi teoría es que el nombre en realidad no deriva de ninguna historia romántica sino mas bien de la pugna por el poder entre Plutarco Elías Calles y Lázaro Cárdenas. De 1928 a 1934, Plutarco Elías Calles fue el Jefe Máximo. A pesar de no ser presidente, durante seis años gobernó el país.
Al inicio de la presidencia de Lázaro Cárdenas todo indicaba que Plutarco Elías Calles seguiría siendo el poder tras el trono. Cuando Cárdenas tomó protesta, al igual que lo habían hecho los últimos tres presidentes, visitó a Calles en Cuernavaca. Sin embargo, en el colmo de la soberbia, Calles lo hizo esperar hasta terminar un partido de póquer.
Incidentes como estos y algunos más graves como la reactivación del conflicto religioso por parte de Calles para complicar la gobernabilidad, derivaron en una ruptura política entre estos personajes. Ganó Cárdenas quien en 1934 expulsó del país a Plutarco.
Previo a la reputa final con Cárdenas y durante sus años de mayor poder, Plutarco Elías Calles pasó largas temporadas en Cuernavaca, lo que provocó que la capital morelense fuera un lugar privilegiado para  la política nacional. Durante el Maximato, muchas de las decisiones políticas más importantes se tomaron en Las Palmas, la casa del general Calles en Cuernavaca.
Casi a diario lo visitaban políticos de la ciudad de México. “Tantas visitas recibe el general que ha sido necesario establecer un servicio especial para dirigir el tránsito.” (Periódico Oficial, Morelos Nuevo, núm. 520, 13 de agosto de 1933, pp.1-4)
En las Palmas se realizaron reuniones tan importantes como, por ejemplo, donde Calles le propuso a Pascual Ortiz Rubio que fuera precandidato a la presidencia. Igualmente, las juntas donde se tomó la decisión de que Abelardo Rodríguez sucediera a Pascual Ortiz Rubio también se realizaron en  Cuernavaca.
El hecho que llevó a la ruptura definitiva entre Calles y Cárdenas ocurrió en Cuernavaca. El 11 de junio de 1935 el general Calles recibió a siete senadores en Las  Palmas. Ahí habló duramente sobre la situación del país. Las declaraciones de Calles fueron publicadas.  
Sin embargo, Cárdenas consideró intolerables las palabras de Calles y tomó medidas radicales: Destituyó a todos los callistas de su gabinete, desaforó a 17 diputados y expulsó del PNR a Calles y a los más connotados callistas, como Fernando Torreblanca, Melchor Ortega y Luis León.
Por eso, si uno ve la importancia que durante el Maximato tuvo Las Palmas y su simbolismo como elemento del poder de Calles, habría que preguntarse si Los Pinos no estuvo inspirada en Las Palmas y si su construcción no fue una respuesta a la pugna política entre Calles y Cárdenas.
Desarticular el poder que acumuló Calles no fue fácil, a Cárdenas le tomó tiempo y estrategia lograrlo. En este contexto, el nombre de Los Pinos pudo responder a la necesidad de Cárdenas de apropiarse de los elementos objetivos y simbólicos del poder callista.  Uno de ellos como hemos visto era la quinta de Calles en Cuernavaca donde el Jefe Máximo acordaba con los distintos actores políticos del país y adonde debían irlo a visitar.
Si bien falta más investigación para explorar con más detenimiento esta hipótesis, valdría la pena. Cuernavaca tuvo un lugar especial en la política nacional durante este periodo y recuperar esa parte de nuestra historia sería importante.

Por: Vera Sisniega /  www.verasisniega.org

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