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Hoy en Morelos contamos con una nueva ley de transparencia que derogó a la anterior, aprobada en el 2001 y conocida como Ley de Información Pública, Estadística y Datos Personales. En líneas generales, esta nueva norma fortalece el derecho de acceso a la información pública. Sin embargo, aún hay cosas que se podrían perfeccionar y, además, habría que recordar que las leyes no cambian por arte de magia la realidad. Es solo una parte del proceso de transformación social.  
Lo bueno
Ahora los ciudadanos pueden denunciar ante el Instituto Morelense de Información Pública y Estadística (IMIPE) el incumplimiento de las obligaciones de información pública de oficio.  Es decir, cuando uno entra a una página y la información que buscas, que debería estar publicada, no lo está se puede mandar un correo electrónico al IMIPE denunciando el hecho.
Este es un gran avance, pues hay montones y montones de casos de simulación. Tiro por viaje uno entra a la sección de transparencia de las páginas de las instituciones públicas y no está la información.
Otro de los avances que incluye la ley son las declaraciones de intereses. Ahora todos los funcionarios deberán hacer una declaración diciendo si tienen acciones en alguna empresa o en otro sector al que pudieran beneficiar desde el puesto público. Esta es una de las propuestas de la iniciativa ciudadana Ley Tres de Tres. Así que ahora, en teoría, tanto la declaración patrimonial (que ya era una obligación en la ley anterior) como la de intereses serán públicas y deberán estar a disposición de todos los ciudadanos.
Un cambio adicional profundamente positivo es que ahora un ciudadano inconforme con una resolución del IMIPE podrá ir al Instituto Nacional de Acceso a la Información (INAI) para revisar dicha resolución. Esto no solo lo podrán hacer los morelenses sino todos los mexicanos, pues es frecuente que los institutos locales de transparencia estén partidizados e infiltrados por los intereses de los gobiernos en turno. Ahora habrá alguien más que pueda supervisar el trabajo del órgano local.
Lo malo
Aunque sale sobrando, pues ya hay otras instituciones públicas con esa tarea y, además, el IMIPE nunca ha tenido presupuesto para cumplir con la función de hacer estadísticas, por ahí dejaron el tema en la norma provocando incumplimientos gratuitos. Todo lo que está en las leyes y no se cumple abona a un clima de impunidad general. El Congreso debería eliminar el asunto por completo.  
Lo feo
No se convirtió en obligación legal que los funcionarios tengan que publicar su declaración fiscal. A pesar de que más de setecientos mil ciudadanos firmaron respaldando  dicha propuesta, a través de la iniciativa ciudadana Ley Tres de Tres, el Congreso de Morelos lo hizo a un lado. No es casual que esto haya ocurrido, pues la declaración fiscal permite, por un lado verificar que todos los servidores públicos paguen impuestos y, por el otro, que los ingresos concuerden con los impuestos pagados.
Además se ampliaron los requisitos para ser comisionado honorífico y no así para los que poseen un sueldo. Mientras para ser comisionado del Instituto de Transparencia no hay requisito de edad, para ser comisionado honorífico se tiene que ser mayor de 35 años. ¿De dónde habrá salido este absurdo?

Posdata
El martes fue el Informe del Instituto Morelense de Información Pública y Estadística. A pesar de ser un organismo autónomo que, en teoría, debe estar del lado ciudadano y no del político, el recinto se encontraba lleno de logos del Poder Ejecutivo y había muchos más políticos que ciudadanos a los cuales no dejaron de rendir pleitesías. En el instituto local deberían recordar esta máxima de sabiduría popular: No se puede estar con Dios y con el diablo.