Estimadas autoridades municipales:

El pasado 15 de marzo, el congreso estatal  borró de la Constitución de Morelos el capítulo dedicado a los mecanismos de participación ciudadana. De un tijeretazo y sin consultarlo con nadie, los legisladores decidieron volar derechos constitucionales cuya obtención le  costaron a la sociedad  sudor y lágrimas.
Ahora, en lugar de que la Constitución defina qué es el plebiscito, qué es el referéndum, qué es la rendición de cuentas, qué es la iniciativa popular, la carta magna solo indica que los mecanismos de participación ciudadana serán los que defina la ley en la materia. Sin embargo, tampoco existe la norma a la que hace referencia la reforma pues los diputados, en ese mismo acto, abrogaron la ley de participación ciudadana vigente.
Aunque dicha ley existiera, los mecanismos de participación ciudadana son tan importantes y tienen que ser tan sólidos legal y jurídicamente, que deben estar definidos de manera clara en la Constitución; sin posibilidades de lagunas legales que impidan su ejercicio.
Este acto de los legisladores es contrario, nuevamente,  al artículo primero de la constitución federal que establece que los derechos ciudadanos deben ser progresivos, es decir, que pueden ampliarse, mejorarse, extenderse pero no quitarse. El mismo presidente de la Comisión de Derechos Humanos, Jorge Olivares, quien ya interpuso una acción de inconstitucionalidad contra la desaparición de la revocación del mandato, ha manifestado que estamos frente a un caso similar al de otras reformas propuestas por el congreso. En este contexto, donde la mayoría de los actores políticos del estado han mandado al diablo a las instituciones, es interesante que aún haya quien defienda su independencia, su integridad y la obligación que tiene con la ciudadanía.
Así que los ayuntamientos, estimadas autoridades municipales, están ante la posibilidad histórica de votar  en contra y mostrar, por vez primera, que tienen una fuerza que nadie debería menospreciar. Me puedo imaginar las presiones que sufren en estos días para que aprueben o dejen pasar esta reforma constitucional, sin embargo, si la rechazan,  su fuerza se hará más grande y contarán con el reconocimiento y aprecio de la sociedad.

Hay poco tiempo para detener la  propuesta, pues si no la someten a votación se cuenta como si la hubieran aprobado. Por eso, pónganla a votación de inmediato y rechacen esta mutilación de la participación ciudadana de la Constitución. Ustedes son fuertes, ejerzan el poder que la Constitución les otorga.

Por: Vera Sisniega /  www.verasisniega.org

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