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Cuernavaca, Morelos.- Dentro de la capital del estado de Morelos se encuentra el poblado de Ocotepec, reconocido mundialmente por sus diferentes tradiciones, principalmente la que celebran cada año el 2 de noviembre, la cual es ya patrimonio cultural inmaterial de la humanidad.
Los oriundos del lugar relatan parte de las acciones que se llevan a cabo desde la noche del 31 de octubre, cuando repican las campanas de la iglesia, anunciando la llegada de los niños difuntos, para después, por la mañana del 1 de noviembre, la gente visite el panteón, el cual adornan de una forma colorida con distintas flores.
Siguiendo la festividad, se oficia una misa en honor a los más pequeños; ya por la noche, dicen los pobladores, también se tocan las campanas, pero ahora en espera de los difuntos mayores, es entonces cuando se realizan los preparativos para la ofrenda y en la mañana del 2 de noviembre se acude al panteón y también se ofrece una misa.

 Los altares se montan dentro de las casas que tienen algún difunto, algo peculiar de este lugar en su festividad es el cuerpo simulado, “es un bulto que se viste con ropa y zapatos de la persona que falleció, para dar la apariencia de que su cuerpo se encuentra todavía ahí”, explican los conocedores.

 Combinando la tradición, en la cabeza se coloca una calaverita de azúcar con un sombrero, si es que el muertito fue hombre; o un rebozo, si fue mujer; alrededor de la ejemplificación del cuerpo se ponen flores, velas y fruta; en los pies, la ofrenda de alimentos y bebidas que le gustaban al fiambre.
Es por ello que el cementerio de Ocotepec es un ejemplo de la tradición del día de muertos en México, con tumbas decoradas, casitas, altares, pequeñas iglesias y catedrales que muestran la tradición tan arraigada de esta comunidad hacia los fieles difuntos.
Además de esta festividad, el poblado cuenta con más celebraciones, tales como la que se dedica al Santo Patrono del Pueblo, el Divino Salvador, la cual tiene gran importancia y reúne a miles de creyentes, del poblado y sus alrededores; ésta se celebra el 6 de agosto.
“hay muchas festividades, pero van por barrios, el de aquí la hace el 6 de agosto, se celebra con todo el pueblo y de varias peregrinaciones que vienen a dejar sus promesas aquí a la iglesia”, comenta una de las vecinas del barrio, nativa del lugar, con 72 años viviendo en Ocotepec.
Este poblado se ubica al norte de la ciudad, el lugar se divide en cuatro barrios, Candelaria, Dolores, Ramos y Santa Cruz; cuenta con diferentes sitios de interés como las cuatro construcciones piramidales dedicadas a Tezcatlipoca, Huitzilopochtli, Quetzalcóatl y Xipe Totec.

Pueblo histórico...
Ocotepec es un poblado perteneciente a la capital morelense, ubicado al norte de la ciudad, es conocido a nivel mundial por sus tradiciones que al paso de los años no ha perdido.
El nombre de esta localidad proviene del náhuatl okotepetl que se divide en Oktl, que significa Ocote y Tepetl, que quiere decir Cerro, dando por significación el Cerro de los Ocotes.
Al transitar por la carretera federal Cuernavaca – Tepoztlan, a la altura de este lugar, se puede observar todos los comercios que ofertan sus productos a bordo del camino.
Se divide en cuatro barrios: Candelaria, Dolores, Ramos y Santa Cruz.
El 6 de agosto la población se concentra en la Parroquia dedicada al santo patrono del pueblo, el Divino Salvador, cuya fiesta patronal es la más grande e importante del poblado.
El 1 y 2 de noviembre, el Día de Muertos los habitantes que tienen difuntos elaboran majestuosas ofrendas y celebran a los finados en el panteón con una verbena popular.

 

Por: Guillermo Tapia /  [email protected]